Enviar
Miércoles 13 Marzo, 2013

Es necesario volver a la Costa Rica de siempre, la igualitaria y progresista, unida al desarrollo mundial, pero firme en la defensa del bienestar de su gente


Disminuir la desigualdad

Los datos son contundentes. Costa Rica es uno de los tres países, en América Latina, donde la desigualdad social ha crecido.
Según un reporte del Banco Mundial la desigualdad disminuyó en 12 países de la región, pero aumentó en Costa Rica, Honduras y Uruguay.
Este resultado lamentable se cosechó entre los años 2000 y 2010, y no hay razones para creer que haya desaparecido en el transcurso de los últimos tres años que lleva gobernando el Partido Liberación Nacional, todo lo contrario.
Como bien lo indica el Informe del Estado de La Nación de 2012, el ingreso económico de los costarricenses ricos supera en casi 20 veces al de los más pobres.
La pobreza y la pobreza extrema se han estancado, las desigualdades salariales aumentan hasta insultar y mancillar la dignidad de los más humildes, y las clases sociales medias experimentan un empobrecimiento en extremo riesgoso para la estabilidad política de la nación. Es imperativo cambiar estas realidades, es necesario volver a la Costa Rica de siempre, la Costa Rica igualitaria y progresista, unida al desarrollo mundial, pero firme en la defensa del bienestar de su gente, de sus empresarios, emprendedores y trabajadores.
¿Cómo hacerlo? Sin ánimo de ser concluyente, creo que se debe actuar en las siguientes direcciones:
Primero: Rescatar a la Caja Costarricense de Seguro Social, y en este sentido declarar prioridad nacional sus finanzas, su modernización constante y la buena gestión de sus recursos. En esta misma dirección conviene convertir a la CCSS en el eje articulador de la política social nacional.
Segundo: Promover el empleo bien remunerado, y mejorar las capacidades económicas de las empresas y del sector público para absorber nueva mano de obra.
Tercero: Diseñar y aplicar políticas públicas que aseguren el crecimiento de la producción y del ingreso disponible por los trabajadores, al mismo tiempo que se estabilizan y aumentan los niveles de empleo, y disminuye el índice de precios al consumidor.
Cuarto: Fortalecer los esfuerzos para que en el país se paguen los salarios mínimos establecidos por ley, sin evasiones de ningún tipo.
Quinto: Impulsar una reforma fiscal y del Estado que reoriente el gasto estatal en función de la justicia distributiva, las mejoras en infraestructura y educación, y la erradicación de la pobreza extrema.
Es necesario aumentar los recursos tributarios, pero más importante es revisar y controlar el gasto estatal en burocracia, mejorar la eficacia en la recaudación y sentar prioridades sociales en cuanto al uso de los escasos recursos disponibles.
En definitiva, para disminuir la desigualdad se requiere priorizar la educación, el empleo, la infraestructura y la erradicación de la pobreza extrema, y para lograr lo anterior es imperativo fortalecer la Caja Costarricense de Seguro Social, ejecutar una reforma tributaria progresista, promover la inversión extranjera y los encadenamientos productivos con la economía internacional.

Juan Rafael Lizano
Agricultor