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Jueves 25 Marzo, 2010

Discúlpeme… estoy de acuerdo con el 0,75

El obrero, el técnico medio o el ejecutivo se premia después del trabajo departiendo un rato en el bar con sus amigos. Toma tres cervezas o tres copas de vino o tres whiskys y maneja de regreso a casa cumpliendo al dedillo con todas las otras leyes de tránsito. No lleva ánimo de matar ni de hacer daño, por eso es cuidadoso. Lo detienen en una redada y es esposado, acusado y vilipendiado, además de perder el carro por deterioro, en los patios oficiales, y de pagar una multa igual a lo que gana en tres semanas o un mes de salario. Bueno… al Ejecutivo la multa no fue lo que le preocupó.
Los abstemios y los alcohólicos anónimos sonríen satisfechos porque les parece tonto meterse en un bar a departir con amigos. Otros —con medios suficientes— opinan que “ese tipo debió pagar un taxi”.


Discúlpenme, pero yo sí estoy de acuerdo con el 0,75 gr/litro. También los empleados de bares, restaurantes y afines necesitan trabajar.
Me pregunto, ¿cómo se maneja el tema en Europa? Soy testigo de que un español o un francés fácilmente almuerza con media botella de vino.

José Antonio Domínguez Vargas
[email protected]