Dirigencia de San Carlos tuvo mucho acierto en los fichajes
José David Sánchez, lateral izquierdo de regularidad impresionante
Como portero titular del Santos de Guápiles, Marco Madrigal fue convocado a la Selección Nacional.
En su mejor momento, decidió dejar las filas guapileñas y se fue a calentar banca al Cartaginés. Ahora, lo resucitó San Carlos y la Tricolor le volvió a abrir las puertas.
Portero seguro, tiene sus “mañas” y le agrada enfriar partidos, lanzándose al césped cuando los rivales apenas rozan su uniforme.
De la defensa que paró Martín Cardetti, el día que los Toros derrotaron a Jicaral y ascendieron a primera, hoy solo es titular Aarón Salazar y Fernando Brenes es reserva.
Los laterales norteños eran Pablo Solano y Jorge Ramírez, sustituidos hoy por el polifuncional Marvin Obando y por uno de los defensas izquierdos más regulares del campeonato, José David Sánchez.
Claudio Pérez y Rudy Dawson se convirtieron en refuerzos de lujo en el centro de la defensa norteña, a la que acude cuando el asunto aprieta, el capitán Carlos Acosta, tan férreo y seguro como volante central y como defensa.
Esta temporada, el peso de la zona central defensiva sancarleña, recayó en Salazar, Dawson y Acosta.
En la zona de gestación, San Carlos perdió a Ismael “Chucky” Gómez por lesión y a Álvaro Sánchez quien se fue a Grecia, pero la dirigencia de los Toros y el cuerpo técnico, tuvieron la virtud de atrapar en el mercado de piernas o cedidos en préstamo, a cuatro mediocampistas que son un lujo en cualquier equipo de la primera división: Diego Madrigal, José Luis Cordero, Esteban Ramírez y Osvaldo Rodríguez y así llenó de talento la cintura del equipo.
Una gran campaña de Christian Martínez, préstamo del Saprissa y de Roberto Córdoba, cedido por la Liga, le ha permitido a Luis Marín alternarlos con Acosta como volantes centrales y también, convertirse en la pareja titular en la contención, cuando el capitán baja a la defensa central.
Contra Jicaral, San Carlos presentó un tridente ofensivo con Álvaro Saborío, Marco Mena y Luis “Chicharrón” González. Los dos primeros estelares contra Saprissa en la ida; González se fue del club, pero igual que en zona de gestación, la dirigencia se activó, fichó a Alberth Villalobos, ascendió al novel Rachid Chirino, mantuvo a uno de sus “viejos” héroes, Juan Vicente Solís para sumar un quinteto ofensivo explosivo, eficaz y sólido.
Cardetti dejó la base de una formación que luego, Luis Antonio Marín pulió y moldeó para vestirla de un brillo excepcional.
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