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Campaña electoral afectaría el trabajo de los legisladores en su periodo año de gestión
Diputados no prometen avances para el último año
• Presidente del Congreso reconoce dificultad de llegar a acuerdos en los próximos 12 meses
• Denuncias contra el Gobierno y los aspirantes a la Presidencia podrían volver a estar a la orden del día


Carlos J. Mora
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La campaña electoral que apenas calienta motores podría causar estragos en el trabajo legislativo en los meses venideros.
Como los mismos diputados lo dicen, no se trata de ser pesimistas ni de “malos agüeros”, pero los primeros meses de este año son un presagio de lo que tradicionalmente sucede en el tercer año de cada legislatura en la Asamblea.
Las denuncias contra el Gobierno y los aspirantes a la Presidencia estarían literalmente a la orden del día en el Plenario en los próximos meses. En eso coincidieron diputados de diferentes bancadas, Francisco Antonio Pacheco, presidente del Congreso, y analistas políticos.
En sus vaticinios los entrevistados no vislumbran la aprobación de iniciativas trascendentales para el desarrollo del país.
A lo más que aspiran los legisladores es al trámite de una agenda de corte social, pero sin la mayor ganancia política para ningún partido.
De este modo, en Liberación Nacional (PLN) —donde existe actualmente una división política electoral de cara a la convención del 7 de junio— los diputados han apostado a una temática social, energética y tendiente a reducir el impacto de la crisis económica en la población.
“Tenemos mucho que hacer, ya se empiezan a ver los primeros movimientos electorales, yo a lo que apelo es la razón y a la sensibilidad de los diputados para mantener lo más apagados posible los fuegos electorales”, dijo Oscar Núñez, jefe de fracción del PLN.
Por su parte, Acción Ciudadana (PAC) prefiere un temario de seguridad, descentralización de las municipalidades y soluciones para el sector agrícola. La fracción abogará por estos temas, pero los diputados de la agrupación están anuentes a dialogar y negociar con el oficialismo, adujo Elizabeth Fonseca, diputada rojiamarilla.
Diciembre de 2008 y los primeros cuatro meses de este año fueron la antesala de lo que podría ser el forcejeo legislativo por el resto de 2009.
Las sesiones extraordinarias —donde el Gobierno define la agenda— que se extenderán hasta el próximo 30 de abril estuvieron marcadas por denuncias de la oposición que, infundadas o no, costaron varios puestos de la administración Arias.
Para los próximos ocho meses estará en el tapete nuevamente la agenda propia de los legisladores, quienes han apostado a buscar un consenso. Sin embargo, para noviembre la discusión del presupuesto de ingresos y gastos de la República para 2010 podría agitar más las aguas.
La oposición ya anunció que revisará “con lupa” el presupuesto, porque teme que el Gobierno dispare el gasto en actividades que levanten su imagen.
“Es un año electoral, todo puede pasar; pero nos vamos a mantener vigilantes cuando llegue”, comentó con siete meses de anticipación José Merino, diputado del Frente Amplio.
Para Elma Bejarano, politóloga, la lucha de fuerzas se acentuaría más tras las convenciones internas en el PAC y en el PLN, pues una vez que queden definidos los candidatos, tanto estos como los diputados buscarán mayor protagonismo.

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