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Recortes del gobierno afectan presupuesto de centros médicos
Dinero se agota en hospitales

Hay problemas para pagar extras, especialistas, y proveedores

Hospitales y clínicas de la Caja Costarricense de Seguro Social empiezan a experimentar problemas para pagar horas extras a empleados y facturas a proveedores.
La crisis financiera que enfrenta la institución se refleja en cada una de las unidades médicas, sean estas hospitales o clínicas.
Ello porque las partidas presupuestarias destinadas a varios gastos se empezaron a agotar, como resultado de las medidas de contención de egresos para enfrentar el déficit fiscal.
A partir del 1° de setiembre no habría recursos para cubrir el pago de guardias médicas, horas extraordinarias, sustitución de personal y la disponibilidad.
Solo para la cancelación de las extras hubo que reponer cerca de ¢18 mil millones para cubrir ese gasto en todos los hospitales y otras unidades del área de salud.
Ya en el Hospital de Alajuela se había dado la alerta de un faltante presupuestario del 11% para poder concluir el año.
Por otra parte, hay dificultades para el pago a proveedores en los distintos hospitales.
A julio se adeudaban casi $3 millones a siete empresas proveedoras.
Ante la situación la Cámara de Representantes de Casas Extranjeras (Crecex) consultó a la Gerencia Financiera de la Caja cuándo cierra el periodo de pagos de este año para que los proveedores no se queden sin cobrar hasta enero 2012, como ocurrió el año pasado, pero hasta el momento no ha contestado, indicó Luis Fernando Monge, director ejecutivo de Crecex.
También hay unidades con problema para pagar alquileres, reparaciones de infraestructura y compra de algunos implementos.
“Hay partidas que empiezan a presentar problemas deficitarios”, dijo Rosa Ofelia Climent, gerente médica de la institución.
Debido a que la situación se presenta a nivel nacional, la Gerencia Médica junto con la Gerencia Financiera realizó una valoración de las condiciones de cada unidad médica para determinar las áreas a reforzar.
Para enfrentar la situación, en algunos casos se redistribuirán los recursos de partidas no utilizadas y también se emplearán los dineros que recientemente pagó el Estado como parte de la deuda contraída por la institución.
Las medidas de contención del gasto tomadas para este año por la junta directiva implicaron recorte de gastos en la mayoría de hospitales y clínicas, señaló Flander Alfaro, secretario del Sindicato Nacional de Administradores del Seguro Social.
En instituciones como el Centro Nacional de Rehabilitación el gasto se redujo en un 20% para este año y para 2012 se estima una mayor reducción en relación con el crecimiento de la inflación.
Ello porque el plan de gastos para ese centro crecerá solo un 4% en relación con el presupuesto de 2010, lo que significa que con ese incremento no se podría cubrir el aumento por inflación, acotó Alfaro a manera de ejemplo de lo que sucede a nivel nacional.
La situación ya había sido advertida por funcionarios de la Caja, quienes alertaron sobre los problemas financieros que se presentarían para cerrar este año.
Además las autoridades de la institución habían reconocido la existencia de un déficit de unos ¢96 mil millones para el cierre de este año.
No obstante, el informe de la Organización Panamericana de la Salud señaló que la mayor concentración de gastos se da en los servicios personales, como es el pago de extras, de horarios nocturnos y sustitución de personal, entre otros.
Un 58% del presupuesto es consumido por esa partida, de acuerdo con el análisis sobre el comportamiento de los ingresos y gastos del periodo que va de 2007 a 2010.
A fin de contar con datos más consolidados sobre los faltantes en las partidas indicadas, se solicitó la información a Manuel Ugarte, gerente financiero, por medio de la Oficina de Comunicación Organizacional de la Caja, pero después de mucho insistir no hubo respuesta.

Gabriela Masís
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