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Sábado 31 Julio, 2010

Dime qué compartes y te diré si te contrato

El fenómeno de las redes sociales de Internet ha crecido de tal manera que es, hoy por hoy, un referente a cualquier nivel. Saber si hay fiesta, si mis compañeros y compañeras de generación se reunirán esta semana, participar en la rifa promovida por una radioemisora, saber qué acontece a nivel mundial en el momento en que sucede la noticia o, simplemente, buscar personas con nombres extraños, son tan solo algunos ejemplos básicos de su uso.
Las redes sociales nacen para llenar la necesidad de acercar a las amistades antiguas y crear nuevos lazos sociales con personas que tengan afinidades en temas específicos. Con ese objetivo surgió en 1997 Sixdegreess, el cual fue el primer sitio que permitió crear perfiles y compartir mensajes entre amigos. Desde ahí hubo una evolución en este tipo de servicios web y el nacimiento de una nueva “necesidad”: estar comunicados cibernéticamente con amigos, familiares y extraños que tuvieran nuestras mismas afinidades.
Sitios como LiveJournal, Friendster, Linked-in, MySpace, Hi5 y más cercano a nosotros “Mis Viejos Amigos”, han provocado que millones de personas alrededor del mundo estén en constante comunicación, acortando distancias y ganando nuevas “ciber-amistades”.
Pero esto que puede parecer un simple juego de adolescentes, se ha ido transformando en todo un fenómeno en los últimos años, al punto de que muchas empresas han visto en estas redes sociales un lugar en el cual se puede hacer crecer el negocio.
Cada día es más común ver a personalidades, cantantes, programas de televisión y, por supuesto, empresas (desde la más pequeña hasta la de mayor renombre) solicitar a los navegantes de la web que los “sigan” mediante estas redes.
Es decir, que lo que comenzó como un intento muy particular por hacer amistades, hoy deja de ser un juego.
Empresas de toda índole hacen sus convocatorias de ofertas de trabajo por este medio, los cantantes informan acerca de la venta de su nuevo disco por este medio, las noticias se reciben “minuto a minuto” por este medio.
Con el uso de las redes sociales, el mundo se abre a nosotros y nosotros nos abrimos al mundo. Es en este punto donde podemos reflexionar acerca de la información que queremos compartir.
Una fotografía graciosa en una fiesta de fin de semana puede ser el punto clave para que una empresa pueda contratar o no a su nuevo gerente ejecutivo. Las empresas están dirigiendo su mirada a estas redes sociales para conocer un poco más acerca de las personas que trabajan en la empresa o las que podrían ser contratadas.
Opiniones emitidas por estos medios, fotografías e inclusive afinidades son hoy ese “otro currículum” que las empresas revisarán para saber a quien incorporar en sus planillas.
Vale la pena reflexionar lo que estamos haciendo con nuestra imagen por medio de las redes sociales ya que ellas hacen que el mundo se vea cada día más pequeño.

Christian Sibaja Fernández
Decano de las Escuelas de Tecnologías de Información
Universidad Latina de Costa Rica