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Sábado 16 Junio, 2012

Dime en qué inviertes y te diré para dónde vas

Analizando el crédito al sector privado otorgado en el primer cuatrimestre de 2012 (¢342 mil millones), en comparación con el mismo cuatrimestre de 2011 (¢107 mil millones), se encuentran muchas de las respuestas al crecimiento que experimenta nuestra economía en el presente año y permite establecer diferentes escenarios en los que se podría encontrar en el futuro.
En ambos periodos la actividad consumo absorbió la mayor cantidad de crédito (86% en 2011 y 52% en 2012), seguido del comercio y en tercer lugar el crédito de vivienda.
Analizando el primer cuatrimestre de 2011 versus el 2012, encontramos que los bancos del Estado han movilizado crédito por la suma de ¢187 mil millones en 2012 y ¢141 mil millones en 2011; siendo en 2011 el BNCR el que más movió las colocaciones con ¢85 mil millones, mientras que para 2012 es el Banco Popular el que predomina en las colocaciones en el sistema con ¢67 mil millones.
La banca privada ha tenido un mayor desempeño en 2012, ya que en el primer cuatrimestre la inyección de crédito fue negativa (¢-7,5 mil millones), en tanto que en 2012 la participación ha sido con ¢186 mil millones.
Por esos datos podemos inferir que los “ticos” estamos asumiendo deudas con altas tasas de interés, como son las tarjetas de crédito, vehículos y crédito personal para adquirir bienes suntuarios; y que la inversión en actividades productivas que encadenan y consumen recursos no es la que predomina.
Las consecuencias de tener a una sociedad consumiendo vía crédito en momentos en donde las principales economías del mundo se debaten en crisis económica, nos hace ver como una frágil isla ante un potencial tsunami.
Lo anterior aparte de la vulnerabilidad de la banca prestamista ante cambios macro económicos profundos. Solo a modo de ejemplo, el incremento en dos puntos porcentuales en la tasa a la que se referencian los créditos en colones (TBPBCCR), representa un incremento en la cuota de hasta un 20% (¢1.450 por cada millón). Igual impacto tienen en las deudas en dólares los cambios en las tasas internacionales (libor y prime) y los movimientos del tipo de cambio del colón con respecto al dólar (devaluación/apreciación).

Mynor Retana C.
Ingeniero
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