Claudia Barrionuevo

Claudia Barrionuevo

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Lunes 21 Abril, 2014

Suerte a todos los miembros del nuevo Gobierno. El trabajo es arduo, el camino es duro pero al final pueden obtener un aplauso caluroso. O hasta una ovación


Diferentes directores

Imaginemos un ejercicio artístico. Dos o más directores de escena se enfrentan a un mismo texto teatral y deben escoger un equipo de diseñadores artísticos y a un elenco actoral para llegar al mejor resultado que les sea posible. ¿Elegirán al mismo escenógrafo, vestuarista o diseñador de luces? Sus puestas en escena, desde el punto de vista ideológico y sensitivo, ¿se parecerán? ¿Quiénes serán los actores que personificarán a los personajes principales?
Lo más probable es que cada uno de los directores escénicos  trabaje con el grupo de colaboradores que, además de considerarlos los más adecuados para sus fines artísticos, sean los más cercanos personalmente. Lo digo por experiencia propia.
Otros directores considerarán la elección de cada equipo como errónea, no idónea, o, en todo caso, ajena a la perfección.
Luis Guillermo Solís, el presidente electo, se enfrenta a un país y debe asumir la dirección del mismo. No tiene experiencia previa y escoge un equipo ministerial, en su mayoría, debutante.
Se trata de una puesta en escena más que difícil. Conozco a algunos de los actores seleccionados y los respeto. ¿Podrán hacerse cargo de las carteras asignadas?
A ver: en el teatro, hay actores que vienen de la academia y otros de la experiencia escénica. ¿Cuáles funcionan mejor? Es relativo, aunque debo reconocer que el oficio da mejores herramientas que el estudio magistral. Sobre las tablas un doctor o un “máster” no logran los óptimos resultados que encontramos en un intérprete talentoso.
¿Y un académico asumiendo un Ministerio? Estoy convencida, que la trayectoria académica en las universidades públicas, ofrece a sus profesores un conocimiento amplio y profundo de la situación socio-económica del país, pero, al mismo tiempo los aleja de la realidad y del complejo funcionamiento burocrático de las instituciones.
Tampoco es cuestión de criticar a priori al gabinete. La mayoría son desconocidos y hay que darles tiempo para que demuestren sus capacidades.  Más de un actor o actriz debutante ha sorprendido al público con una interpretación magnífica.
Y, claro, un texto clásico puede ser dirigido convencionalmente o de manera novedosa. El Partido Acción Ciudadana desde sus inicios ha asegurado que existe otra forma de hacer política y ahora están en el poder para demostrarlo. 
Ese es el reto y los ciudadanos debemos notarlo: en   2018 tenemos que ver los cambios posibles.
El gobierno de un país es un asunto muchísimo más serio y complicado que una obra de teatro y los habitantes no somos simples espectadores.
Ante un mal espectáculo el público solo pierde el módico precio de la entrada y un par de horas de su vida. Un mal gobierno, que ya hemos tenido varios, les quita a los ciudadanos esperanzas e ilusiones durante un cuatrienio.
Suerte a todos los miembros del nuevo Gobierno. El trabajo es arduo, el camino es duro pero al final pueden obtener un aplauso caluroso. O hasta una ovación.  

Claudia Barrionuevo
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