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La responsabilidad es compartida por autoridades, medios de comunicación y familias
Diez factores detonan inseguridad

• En diez años la cantidad de fallecidos por armas de fuego se duplicó

Eduardo Baldares
[email protected]

La inseguridad es un problema tan complejo que la solución es un asunto de todos, no solo de las autoridades.
Así como hay críticas a políticas macroeconómicas de los gobiernos a partir de las cuales habría crecido la brecha social, en el seno mismo de las familias han penetrado antivalores que coadyuvarían a conductas delictivas.
Expertos enumeran diez ingredientes que revueltos, son el caldo de cultivo donde florece la criminalidad.




1
Inequidad socioeconómica
En 2007 la desigualdad en el ingreso registró su segunda mayor alza en 20 años, y además los programas sociales no llegaron a toda la población pobre, afirmó Isabel Román, coordinadora del Capítulo Social del 14° Informe Estado de la Nación. “Bien se sabe que hay una relación entre inequidad, pobreza y delincuencia”, dijo.

2
Desintegración familiar
Además de incrementarse la posibilidad de pérdida de autoridad de los padres, cuando se suman violencia intrafamiliar y carencias económicas los hijos se vuelven más proclives a dejar estudios y tomar el mal camino. “La familia es la base de la sociedad”, reforzó Rita Hernández, directora académica del colegio Madre del Divino Pastor.

3
Deserción educativa
De cada mil niños que ingresaron a primer grado, solo 381 lograrán graduarse de secundaria. “Si los estudiantes se quedaran en el colegio serían personas más capaces de enfrentar el mundo del trabajo”, comentó Alejandrina Mata, viceministra de Educación. La deserción implica la posibilidad de buscar ingresos por otras vías.

4
Drogas
Las denuncias relacionadas con drogas se han multiplicado más de diez veces en la última década. Muchos adictos roban y asaltan a diario para comprar estupefacientes, lo que llevó a Gerardo Láscarez, ex viceministro de Seguridad, a calificar el problema como “una pandemia”.

5
Pérdida de valores
En una sociedad en la que cada vez parece prevalecer el valor de “tener” por encima del “ser”, cada vez se hace más común que muchos satisfagan sus ansias materiales por la vía ilegal, aduce Francisco Escobar, sociólogo.

6
Proliferación de armas
Las 8.551 armas matriculadas el año pasado constituyeron un récord histórico. Llama la atención que en diez años la cantidad de fallecidos por armas de fuego se duplicó. “Es urgente restringir el acceso a ellas”, opinó Max Loría, asesor del Ministerio de Justicia.

7
Importación de patrones delictivos
Modalidades criminales que antes eran extrañas, se hacen comunes. Por ejemplo, los homicidios por encargo cometidos por sicarios experimentaron un alza en 2007, denunció el último Informe Estado de la Nación.

8

Abandono estatal
Este fue uno de los aspectos que más inquietaron a Fernando Berrocal cuando fue ministro de Seguridad. “Nos encontramos con un rezago no de una, sino de varias administraciones anteriores en materia de seguridad”, dijo, y ahondó en la necesidad de revisar temas operativos, salariales y financieros.

9
Legislación blandengue
Hasta los policías pegan el grito al cielo, pues atrapan una y otra vez a delincuentes que a las pocas horas quedan libres. La Comisión de Seguridad de la Asamblea Legislativa ya dictaminó reformas tendentes a endurecer penas y ampliar causales de prisión preventiva.

10
Violencia mediática
La normalización de la violencia a través de los medios de comunicación masivos dedicados a los sucesos y la nota amarillista “es preocupante”. Parte de esta visión la comparte la diputada Elizabeth Fonseca, de la Comisión de Seguridad de la Asamblea Legislativa.
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