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Martes, 11 de diciembre de 2018



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Diario de Hillary escarba en sus años más convulsos

Redacción La República [email protected] | Lunes 25 agosto, 2014

La revista Vanity Fair desentraña en su número de setiembre las memorias que dejó la asesora de Hillary Clinton. Bloombger / La República


Personalidades

Diario de Hillary escarba en sus años más convulsos

Escritos a máquina, con notas en los márgenes y saltos en el tiempo. Los folios del diario inacabado de Diane Blair, confidente y amiga íntima de Hillary, guardan tras su aspecto bosquejado las interioridades de los años más convulsos de la familia Clinton y ahora ven la luz.
La revista Vanity Fair desentraña en su número de setiembre las memorias que dejó la asesora. También fue en sus páginas donde en mayo reapareció Monica Lewinsky, protagonista de esos años turbulentos, tras una década fuera de los focos y justo cuando Clinton está cerca de anunciar si aspira de nuevo a la Presidencia.
Quedan todavía dos años para la siguiente carrera a la Casa Blanca, pero el pasado de la demócrata ya ha empezado a perseguirla. Sus más de tres décadas de vida pública y su rol en uno de los mayores escándalos de faldas y poder de la historia no son una mochila fácil de la que zafarse.
“Hillary insiste: fue un comportamiento horrible e inapropiado, sí, pero no importa lo que diga la gente, fue consensuado (no fue una relación de poder). Y no fue sexo en el sentido real del término (de pie, tumbado, oral, etc.)”, escribía Blair en 1998 sobre la opinión de Hillary ante el escarceo amoroso de su marido con Monica Lewinsky.
Blair y los Clinton se conocieron en los años 70, cuando aquella daba clases en la Universidad de Arkansas, Bill se preparaba para ser gobernador por el partido demócrata y Hillary era una abogada recién licenciada en Yale.
Desde que llegaron a la Casa Blanca en 1993 y hasta su muerte en 2000 a causa de un cáncer, la asesora se paseó con total libertad por la mansión presidencial, tuvo acceso continuo al matrimonio Clinton y fue la “amiga más íntima” de Hillary, como la describe la demócrata en “Living history”, sus memorias de 2003.