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Sábado, 17 de noviembre de 2018



INVERSIONISTA


Deuda no deseada revela creciente problema para Wall Street

Bloomberg | Jueves 19 noviembre, 2015



Los inversores que en los últimos años lo compraban todo en el mercado de deuda basura han empezado a moverse en otra dirección ante el primer indicio de problemas.
El desplazamiento ha tomado desprevenidos a los mayores bancos de Wall Street y los deja cada vez más ante la financiación de adquisiciones en las que los inversores no están interesados.
Bank of America Corp. y Morgan Stanley se vieron obligados el martes a archivar el paquete de deuda que respaldaba la compra apalancada más grande del año: $5.500 millones destinados a financiar la compra por parte de Carlyle Group LP de Veritas, el negocio de almacenamiento de datos de Symantec Corp., según dos personas familiarizadas con el tema.
“Es un mercado muy fluctuante”, dijo Martin Fridson, máximo responsable de inversión de Lehmann Livian Fridson Advisors LLC. “Ya al margen de un período de recesión, esto ha sido muy brutal”.
Los inversores en renta fija se apresuran a cerrar la puerta a los negocios de mayor riesgo conforme se preparan para un aumento de la tasa de referencia de la Reserva Federal de los Estados Unidos por primera vez en casi una década y se oscurecen las perspectivas de crecimiento global.
Eso ha dejado a los bancos con más de $15 mil millones de transacciones que las firmas administradoras de dinero han rechazado o por cuya compra han exigido enormes descuentos en las últimas semanas.
Los inversores también podrían llevar a esos bancos a pensarlo dos veces antes de cerrar negocios con elevado apalancamiento en el futuro.
Bank of America y Morgan Stanley realizaron importantes revisiones de los términos de la oferta de Veritas a los efectos de atraer inversores, según las personas, que pidieron que no se revelara su identidad porque la información no es pública.
No funcionó, lo que llevó a los bancos a postergar la oferta con la esperanza de relanzarla cuando las condiciones del mercado sean más favorables, dijeron las personas.
Un inversor dijo que en la última semana lo había contactado tres veces un vendedor de crédito que le preguntó qué descuento necesitaba para aceptar la transacción. Ofrecer la deuda con grandes descuentos puede afectar las comisiones de suscripción y, de ser muy grandes, puede generar pérdidas para los bancos.