Deuda francesa menos atractiva
Enviar
Deuda francesa menos atractiva

Durante sus dos primeras semanas en la presidencia, François Hollande vio cómo el costo del endeudamiento marchaba en una dirección, hacia abajo. Ya no.
El rendimiento del bono francés de referencia a diez años ayer llegó a 2,58%, por encima de un mínimo récord en la era euro de 2,071% el 1º de junio. Llegó a 2,902% el 15 de mayo, cuando Hollande asumió su cargo.
La tasa corre peligro de subir aún más en tanto la crisis financiera europea deja al descubierto la vulnerabilidad de Francia a través de sus bancos ante las naciones cargadas de deuda de la región en momentos en que se estanca el crecimiento.

Los inversores ya exigen más del 6% para comprar títulos españoles a diez años y casi el mismo porcentaje por la deuda italiana similar. Aunque Hollande ha tratado de tranquilizar a los inversionistas en el mercado de deuda soberana de 1,35 billones de euros ($1,7 billones) de Francia prometiendo en repetidas oportunidades que reducirá el déficit de presupuesto francés, las turbulencias financieras del sur hacen más difícil su tarea.
“Francia estuvo fuera del foco de atención pero, una vez que se incorporen al cálculo los problemas de España e Italia, el próximo blanco será Francia”, dijo Bill Blain, estratega de Newedge Group Ltd. en Londres. “Veo un número muy pequeño de actores institucionales internacionales comprando deuda francesa. La gente está muy nerviosa”.
Los bonos del gobierno francés ocasionaron a los inversores una pérdida del 1,7% este mes al 22 de junio, según los índices que reunieron Bloomberg y la Federación Europea de Sociedades de Analistas Financieros. Esto contrasta con un retorno de 2,4% en el primer trimestre y un avance de 3,9% en mayo.
La prima que exigen los inversionistas para comprar deuda francesa a diez años en lugar de títulos alemanes comparables al lunes era de 112 puntos básicos, después de caer por debajo de 100 el 22 de junio.
La promesa de Hollande de reducir la brecha presupuestaria colocó a Francia, país al que Standard Poor’s le quitó la calificación AAA en enero, más cerca del norte solvente de Europa que del atribulado sur. Sin embargo, al no haber señales de una solución duradera de la crisis de la región, la atención se está centrando nuevamente en Francia y eso podría perjudicar a los tenedores de bonos del país.

Bloomberg

Ver comentarios