Arturo Jofré

Arturo Jofré

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Viernes 11 Noviembre, 2011


Detengamos la destrucción de Conape


Miles de jóvenes están buscando financiar sus estudios universitarios en 2012, lo que no saben es que Conape recibió un golpe brutal y por primera vez en su historia miles de jóvenes verán frustrados sus sueños de llegar a ser profesionales. Mientras los países que buscan el desarrollo invierten más en educación, nosotros estamos atornillando al revés, destruyendo una de las fuentes de financiamiento que han sido ejemplo para el continente.
Desde hace 34 años Conape se financia con el 5% de las utilidades netas que generan los bancos comerciales, tanto públicos como privados. Con esos recursos otorga préstamos a baja tasa de interés anual (la actual es del 8%). La mitad de sus recursos provienen de la devolución de los préstamos que hacen los beneficiados una vez que logran su título profesional. La morosidad ha sido mínima, lo que muestra una sana administración y una actitud responsable de los beneficiarios.
La tragedia del Conape se inició en 2008. Entonces se le quitó más de la mitad del aporte de los bancos estatales, bajándolo del 5% al 2%. El dinero restante se destinó a financiar actividades de la ley de banca para el desarrollo (“desvestir un santo…” se llama esa figura). Ahora Conape tendrá que esperar hasta el año 2017 para volver a recibir el 5% original.
Las consecuencias serán catastróficas para los que busquen financiamiento de ahora en adelante. Hasta el año 2009 Conape pudo enfrentar el problema gracias a un superávit que se había acumulado, pero ya no hay forma de cubrir la demanda de créditos. Veamos los números.
Entre 2007 y 2009 el número de préstamos otorgados subió a niveles que van del 18% al 36% anual. El 2010 se frenó de golpe y pasó de un incremento del 36% al 1%, es decir, nada. Las cosas serán mucho peor, ya que de 8.067 préstamos nuevos que se otorgaron en 2010, se estima que solo se podrán otorgar 3.300 para el próximo año. Las tasas de crecimiento de más del 30% anual se convirtieron en cero y ahora colapsan y muestran un retroceso increíble.
En términos financieros se refleja lo mismo. El monto total de dinero prestado bajará de 34.531 millones en 2010 a solo 15.500 millones en 2012, es decir, menos de la mitad. El significado es claro: miles de jóvenes quedarán haciendo fila sin ninguna posibilidad de obtener financiamiento para sus estudios universitarios. El futuro es más desolador, ya que podría quitarse el crédito ya otorgado a muchos jóvenes que están actualmente cursando estudios.
Ahora la Asamblea Legislativa está evaluando la ley de banca de desarrollo, lo que está muy bien, pero lo que está ocurriendo en Cuesta de Moras no es esperanzador. En efecto, he sido informado que hay diputados que buscan disminuir aún más los recursos destinados a Conape por la banca estatal y otros legisladores que tratan de reducir los aportes que hace la banca privada. Estimados legisladores, ustedes no causaron esta tragedia, pero pueden corregirla.

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