Detalles que conquistan el paladar
Siggi Soler es importador de la sangría española artesanal Lolea.Esteban Monge/La República
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Detalles que conquistan el paladar

Emprendedores como Carlos Passuello de la rotisería La Querencia están abriendo espacio para que productos gourmet como los quesos caprinos Monte Azul y la sangría Lolea lleguen a los comensales exigentes


La consigna de ofrecer productos únicos llevó a tres emprendedores a unir esfuerzos. Esa es la historia de Carlos Passuello, propietario de la rotisería argentina La Querencia, en Escazú; Carlos Rojas, creador de los quesos artesanales de cabra Monte Azul, y de Siggi Soler, importador de la sangría española artesanal Lolea.

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Randall Langendorfer, co-propietario de Monte Azul, y maestro quesero, y Melissa Matamoros, directora del Programa de Residencia Artística de Monte Azul y relaciones públicas de la empresa. Esteban Monge/La República
Juntos trabajan con el objetivo de complacer los paladares más exigentes, con sus productos gourmet.
Carlos Rojas se estableció a los pies del Chirripó. Allá desarrollaron una línea de productos lácteos caprinos con el lema: “El queso como obra de arte”.
Cada creación puede emplearse en distintos usos. Un buen ejemplo es el queso Chévre; gracias a su cremosidad se puede degustar de múltiples maneras. Bien puede ir directo sobre un pan artesanal o mezclarse con miel, cebollino, ajo y pimienta y crear un dip.
Uno de los quesos más emblemáticos es el Chirripó blanco, la interpretación de Monte Azul del famoso Camembert francés. La principal diferencia es que al elaborarse con leche de cabra, contiene menos grasa. En cuanto a sus semejanzas, se puede mencionar su fuerte maduración, sabores a cítricos y sabor intenso; es ideal para acompañar con un vino tinto.
Otros productos desarrollados por estos productores de la zona sur son el Chirripó negro, queso campestre, el queso Bettina y el yogur estilo griego.

Cultura de la sangría

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La cultura del vino es cada vez más amplia en el mundo y paralelo a esta crece el gusto por la sangría. Siggi Soler lo sabe bien y por eso escudriñó en varias ferias del vino en su natal España hasta que se encontró con Lolea, una sangría premium que de a poco se gana adeptos en Costa Rica.
Lo que hace a esta distinta es que desde su concepción se pensó para que terminara siendo esta bebida. El vino no está pasteurizado para no modificar el sabor auténtico, según explicó El País de España; además, su botella  goza de un llamativo diseño.
“Se hace el vino con el único objetivo que termine siendo sangría. Desde el proceso de fermentación se incorporan las frutas, por eso solo se necesita servir con una rodaja de naranja”, explicó Soler.

 

Comida como en casa
La filosofía de la rotisería La Querencia es crear productos argentinos artesanales, para que los clientes los lleven congelados o preparados y los disfruten en casa.
En la búsqueda de la mejor materia prima fue como descubrió estos productos lácteos y vinos.
En su establecimiento los incorpora a varias recetas. Actualmente están perfeccionando unos ravioles de trucha ahumada, cebolla y queso de cabra.
Además, Passuello abrió las puertas de La Querencia para que estos pequeños productores e importadores puedan distribuir sus productos. Lo importante para los tres es poner al alcance de los costarricenses sabores que sean únicos.

 



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