Emilio Bruce

Emilio Bruce

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Viernes 25 Septiembre, 2015

Las remuneraciones crecen 7,3% y transferencias corrientes 6,7%, son dos de los disparadores del gasto más explosivos. Los incentivos salariales crecen 9,2%

Sinceramente

Desorden y falta de control

La Constitución Política de Costa Rica establece que la relación entre el Estado y sus servidores será conducida y reglada por el Servicio Civil. Lo cierto es que hay más trabajadores del Estado fuera del Servicio Civil que dentro del mismo. El mismo Servicio Civil no se ha actualizado.
La dispersión de salarios en la administración pública hace que un director de hospital de la CCSS gane mucho más del doble que el señor Presidente de Costa Rica. El sistema hace que los diputados ganen tres veces menos que este mismo director hospitalario.
Entre las instituciones del Estado y entre las instituciones o entes autónomos las diferencias de remuneración hacen que se roben los trabajadores unas a las otras. Así el Poder Ejecutivo pierde trabajadores en favor de las instituciones ricas descentralizadas.
¿Cómo es eso que siendo el Presidente de Costa Rica quien asume las responsabilidades más serias en el Estado, tiene un salario por debajo de presidentes ejecutivos, gerentes, jefes departamentales, directores hospitalarios y otros?
Claro esto tiene origen en la percepción de que los presidentes, ministros de Estado y diputados merecen ser castigados con menor remuneración. Pues esto debería cesar y los salarios correctos para cada puesto deberían pagarse, escogiendo a los funcionarios idóneos y eligiendo no a inútiles y corruptos sino a costarricenses dignos que conduzcan los asuntos comunes con rectitud y eficiencia.
¿Cómo es eso que al ICE le aprueba su gigantesco presupuesto la Junta Directiva y le da su visto bueno la Contraloría General de la República, pero la Asamblea Legislativa no conoce ni tiene poder de desaprobar sus resultados, gastos o inversiones?
¿Cómo es eso que la CCSS sigue el mismo procedimiento que el ICE, y la Asamblea Legislativa carece de palabra y voz en esa aprobación? El Estado debe unas 13 veces más a la CCSS que las empresas privadas morosas. ¿Qué sucede con la aprobación del presupuesto del Banco Nacional y del Banco de Costa Rica?
¡Simplemente estamos jugando de casita! El país tiene que cambiar y hay que diseñar las instancias de control y las de rendición de cuentas apropiadas para todo el sector público. La Asamblea Legislativa debería aprobar todos los presupuestos y frente a ella debería hacerse la rendición de cuentas.
Se requieren medidas de ley para controlar los grandes disparadores del gasto. Estos siguen siendo el gran problema nacional.
¡Ya es suficiente con mucho y demasiado! Los grandes disparadores del gasto público no son controlados. Las remuneraciones crecen 7,3% y las transferencias corrientes 6,7%; esos son dos de los disparadores del gasto más explosivos y constituyen tres cuartas partes del Presupuesto Nacional. Los incentivos salariales crecen 9,2%. Pensiones de Privilegio con cargo al Presupuesto cuestan más de un millón de millones al año. El Presupuesto Nacional de 2015 crecerá en términos reales, eso no es austero.
¿Qué están haciendo los expertos del Ministerio de Hacienda, cuál es el criterio técnico que sostiene estas decisiones? Se yergue frente a nosotros un despeñadero económico y social. ¿Habrá alguien con liderazgo que haga lo correcto?

Emilio R. Bruce
Profesor
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