Logo La República

Jueves, 13 de diciembre de 2018



FORO DE LECTORES


Desempleo, pobreza y narcotráfico

| Viernes 01 agosto, 2014


Hay que recuperar elementos esenciales como la posibilidad de señalar algo como “malo” y el oponerse a ello como virtud de la fortaleza


Desempleo, pobreza y narcotráfico

El narcotráfico es un grave y complejo problema social de las sociedades modernas, se cree que este negocio ilícito genera anualmente en el mundo $320 mil millones. Los narcotraficantes utilizan las zonas rurales pobres para la producción de cultivos de drogas y los círculos de pobreza en las ciudades y pueblos para vender, traficar y consumir.
El clima de inseguridad y la lucha contra el narcotráfico ha puesto de manifiesto el ingente poder adquirido por los grupos organizados para cometer delitos y la frágil situación en la que nos encontramos los ciudadanos, porque las redes criminales se han extendido como un verdadero cáncer, que se han ido apropiando de tejidos sociales otrora sanos y honestos.
Esto supone que aunque Centroamérica no se ubica como área productora ni como fuerza consumidora de importancia, el narcotráfico la ha seleccionado como ruta de tránsito entre los países productores y los consumidores, penetrando ampliamente en la región debido fundamentalmente a la débil institucionalidad, un alarmante nivel de corrupción, impunidad y creciente pobreza.
Paulatinamente Costa Rica y Centroamérica se han convertido no solo en un lugar de paso de drogas, sino en un país consumidor, y la seducción del dinero rápido ha atrapado a muchos jóvenes cual si fueran empresas transnacionales intensificando su acción criminal por el dominio del mercado.
Sin embargo, es de conocimiento general, la crítica situación económica que padece nuestra nación y Centroamérica, en donde muchas personas pobres y otras desempleadas son el blanco perfecto para recurrir a esta clase de actividades ilícitas, en donde los narcotraficantes se han atrincherado aprovechando la geografía y la falta de trabajo.
Está claro, que este tipo de males sociales se deben combatir con el incremento de valores dentro de la sociedad, así como mejorar la educación para todos, creando oportunidades reales de progresar económicamente, porque una de las grandes ventajas que tienen a su “favor” los carteles de la droga es que brindan a todo burro, “una vida llena de bienes materiales antes no poseídos”.
No basta, por lo tanto, desenmascarar lo perjudicial del consumo de drogas, ni tampoco amenazar a quienes comercian con ellas con penas más severas; es necesario librar una batalla cultural, en la que se recuperen elementos tan esenciales y a la vez cuestionados como la posibilidad de señalar algo como “malo” y el oponerse valientemente a ello como virtud de la fortaleza.
Finalmente, el narcotráfico es considerado como la mayor violación a los derechos humanos porque su sola presencia aumenta notablemente la violencia provocando que la inseguridad y los delitos sean habituales, con consecuencias devastadoras para los habitantes del país, indiscutiblemente un problema de Estado cuya solución pasa necesariamente por una institucionalidad fuerte, e incorruptible.

Luis Fernando Allen Forbes

Director Ejecutivo
Asociación Salvemos el Río Pacuare
[email protected]