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Lunes, 12 de noviembre de 2018



FORO DE LECTORES


Desde mi ángulo, sobre la gobernabilidad

| Viernes 06 julio, 2012


Desde mi ángulo, sobre la gobernabilidad

Cuando pensamos en gobernabilidad, nos imaginamos complejos problemas que diariamente nuestro gobierno nos indica que son sumamente difíciles y que en la mayoría de los casos no se pueden resolver.
Que si la oposición no le vota tal proyecto, que si el recurso de amparo no permitió realizar tal obra, en fin, una serie de justificantes que uno se queda pensando en si tendrán razón o no cuando justifica el gobierno su propia inacción.
Sin embargo, también se observa al gobierno en cuanto a sus actos.
Modifica por la vía de hecho las competencias administrativas del Ministro de la Presidencia. Ya no es el coordinador del Consejo de Gobierno, sino una especie de embajador del Poder Ejecutivo al Poder Legislativo.
Culpa a la Sala Constitucional de la constante enmienda de los actos administrativos que emanan del Poder Ejecutivo y pues intenta crear el imaginario sociológico de que no se le deja gobernar.
¿Pero es eso realmente cierto?
El nombramiento reciente de la Comisión de Notables, es parte de la sintomatología de las afecciones de la actual administración.
Da la impresión de que se confiesa, el gobierno, como ayuno de espacios de serenidad y reflexión, que le permitan estudiar a profundidad los retos y problemas con que se topa y por ello encarga esa importantísima parte de la gobernabilidad a dicha Comisión.
En una familia, en una empresa o en el gobierno, los jerarcas deben siempre reservarse un espacio para la reflexión de los retos y problemas que enfrentan, porque de lo contrario disminuyen su capacidad de análisis, crean escenarios ilusorios y consecuentemente se toman malas decisiones.
A veces, el exceso de protagonismo noticioso y probablemente el rodearse de personas que pasan diciendo que “todo está bien”, nubla en alguna medida esa capacidad de observación que solamente brinda la serenidad y a partir de allí se comete una sumatoria de pequeños y grandes errores que ciertamente no crean ningún acierto.
Sin embargo, la capacidad de mejorar el enredo de competencias es también del Poder Ejecutivo.
El gran número de profesionales al que puede recurrir, puede hacerle un diagnóstico de “dónde aprieta el zapato”; es decir, dónde las competencias ministeriales y del Estado Descentralizado, están chocando con otros órganos del PE tales como la Procuraduría y Setena, así como ese órgano del Poder Legislativo que es la Contraloría General de la República, y mediante la reforma legal vía parlamentaria, poner las cosas en su correcta dimensión y remover esas barreras burocráticas que están volviendo anacrónico al Estado, y que tanto peso y poder le restan en el actuar cotidiano.
Desde mi ángulo, mejor haría el Gobierno si realizare el inventario de competencias administrativas, y creare, con serenidad, mesura, análisis profundo, uno o varios proyectos de ley que corrigieren esa maraña de competencias y le brindare solvencia al PE, devolviéndole el músculo que le han negado.

José D. Conejo V.
Abogado