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Lunes 11 Noviembre, 2013

Para entender el aumento de la pobreza rural, es importante ir más allá de los criterios economicistas sobre eficiencia agrícola que dominan el mundo actual


Desarrollo rural

Ante la escasa ayuda nacional hacia el mundo rural, el desarrollo se tiene que basar casi exclusivamente en las propias capacidades de la región y sus habitantes, para dotar las zonas de las infraestructuras y servicios necesarios, que impulsen el despegue económico y la recuperación de los valores del medio rural ante una sociedad netamente urbana.
Lo que supone que para entender el aumento de la pobreza rural, es importante ir más allá de los criterios economicistas sobre eficiencia agrícola que dominan el mundo actual y que contrastan con la realidad que viven los pequeños agricultores.
Esa realidad indica que se requiere un cambio profundo en la visión y rol de las instituciones públicas que brindan asistencia técnica para los pequeños y medianos agricultores. Implica un cambio radical en las metodologías de trabajo hacia formas más participativas para que las organizaciones campesinas puedan alcanzar una capacidad de auto-gestión productiva propia.
Es así como nace la estrategia para promover el establecimiento de una Zona Económica Especial en áreas rurales de poco desarrollo y este plan surge en el Instituto Tecnológico de Costa Rica (ITCR-Cartago) a finales de 2008, en el marco del III Encuentro de Investigación y Extensión efectuado en la Sede Central.
La idea contó con el beneplácito de los asistentes, quienes externaron expresiones de motivación y desafío local, una vez conocidos los resultados y estado actual de la experiencia que apoya el ITCR en la Zona de San Carlos. En dicha región el ITCR participa desde hace siete años como un actor clave en el proceso denominado “Zona Económica Especial de la Región Huetar Norte”, la cual tiende a convertirse en un modelo de Desarrollo Económico Local de trascendencia y proyección nacional, según lo definió la Ley 8357.
El desarrollo rural pretende reestructurar el sistema económico rural mediante estrategias de desarrollo empresarial basado en las capacidades del territorio, esto es la capacidad que tienen las personas de movilizarse para asumir un protagonismo que les asegure su futuro, procurando la máxima integración de los actores locales.
Este proceso en la medida en que constituye una acción, se caracteriza por ser global, participativo, endógeno y subsidiario, fortaleciendo la formación del agricultor, potenciando la investigación y desarrollo, mejorando las condiciones de vida, creando fuentes de empleo, diversificando los recursos económicos y por supuesto preservando el medio ambiente y su agricultura tradicional.
Finalmente, un último componente es la educación para el desarrollo rural y la solidaridad. Esto es una modalidad de educación social para el desarrollo local global, democrático, sostenido y sostenible, cuya finalidad es ayudar a crecer, a cada uno de los individuos de la comunidad para que sea un elemento activo y capaz, para el desarrollo y bienestar social.

Luis Fernando Allen Forbes

Director Ejecutivo
Asociación Salvemos El Río Pacuare
[email protected] / Cédula # 1-612-997