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Sábado 13 Julio, 2013

Para democratizar los premios de la lotería popular sería novedoso que el mayor, el segundo y tercero mantengan el formato de las cuatro emisiones, pero con cuatro series diferentes por emisión


Desafíos de la Junta Protección Social


Los sorteos nacionales y los juegos administrados por el Estado tienen como objetivo principal contribuir a las arcas de la Hacienda Pública, generando recursos para elevar el nivel de vida de la población beneficiada. Transformando la lotería en un bien de consumo popular, en donde la oferta, manejo y producción de este tipo de juegos son gestionados por el sector público, como un monopolio más.
No obstante, la pasión por el juego y de ganar la lotería es un sueño antiguo, en donde muchos desean cambiar su futuro personal amasando una cuantiosa fortuna a través del juego de azar, deseo que por lo general se queda en el ámbito de lo irreal o lo utópico.
Recientemente en una entrevista por televisión, escuché al Gerente de Operaciones de la JPS, el señor Francisco Ibarra, decir que uno de los objetivos de la JPS era reducir la oferta de lotería clandestina, promoviendo tecnología e innovando con nuevos productos de azar.
Para comenzar la JPS debe realizar un estudio exhaustivo del perfil de los usuarios o compradores de lotería para conocer gustos, preferencias, nivel de educación, sexo, estilo de vida, edad, escala salarial, esto con el objeto de poder determinar nichos de mercado y población que se pretende atraer.
Posterior a ese estudio ya vendrán otras variables para analizar precios y productos que se pondrán a la venta, porque los compradores o usuarios lo único que quieren es ganarse un buen premio que les cambie la vida y puedan algunos saldar deudas o emprender proyectos, entre otras cosas.
Para nadie es un secreto que la JPS es el mayor jugador de lotería y que los recursos obtenidos mediante las loterías, son encaminados a proyectos de salud, caridad y de beneficencia.
No obstante los jugadores que son los que ponen la plata, para que la JPS logre sacar todos o muchos de sus objetivos no logren absolutamente nada, solamente precios elevados de los productos, y estos diseñados para que nadie gane, este es el fondo de la situación.
Los jugadores de lotería no ganan nada con que la organización tenga una misión y visión que genere recursos para que la Junta haga bien su trabajo, también los jugadores tienen sueños y esperanzas, y se debe encontrar una forma en que también les lleguen premios que puedan permitirles soñar con una mejor vida.
Debe quedar claro que al igual que la misión, y la visión, los objetivos de proyección organizacional representan la dirección a seguir de la Institución, y los objetivos estratégicos de Lotería Nacional representan uno de los insumos más determinantes en el planteamiento de los objetivos de sostenibilidad y crecimiento financiero para apoyar a la beneficencia.
Finalmente, para democratizar los premios de la lotería popular sería novedoso que el premio mayor, el segundo y tercer premio mantengan el formato de las cuatro emisiones, pero con cuatro series diferentes por emisión, para que haya más ganadores.

Luis Fernando Allen Forbes
Asociación Salvemos El Río Pacuare
Director ejecutivo