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Desacelera demanda de electricidad

Redacción La República [email protected] | Miércoles 01 abril, 2009



Crecimiento interanual no llegó ni a la mitad de las expectativas del ICE en gran parte debido a las incidencias locales de la contracción económica mundial
Desacelera demanda de electricidad

Eduardo Baldares
[email protected]

Cierre de líneas de producción en el sector industrial es uno de los factores que explican el fenómeno
Para 2011 se espera que vuelva a crecer la demanda a los niveles usuales de alrededor de un 4,5% anual

En momentos cuando el rezago en obras de generación eléctrica ha desatado cierto temor ante un posible desabastecimiento nacional, la desaceleración económica ha servido de techo para uno de los factores que acrecentarían el riesgo: la demanda.
Si bien el crecimiento interanual de demanda eléctrica suele ser de alrededor de un 4,5%, el año pasado se cerró con un incremento del 2,1%, menos de la mitad de lo estimado por el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE).
Las previsiones indican que este año se cerraría con números similares, e incluso más bajos, producto de la contracción de la economía.
Un factor determinante dentro de este fenómeno ha sido el impacto sufrido por el sector industrial, uno de los que más consumen energía.
“Tenemos conocimiento directo de empresas que han cerrado total o parcialmente sus líneas de producción, de ahí que se cerrara 2008 con un incremento tan bajo en relación con lo que habíamos proyectado”, explicó Salvador López, director del Centro Nacional de Control de Energía.
Es una reacción en cadena. Estas empresas no tienen la facilidad de otros años para colocar sus mercancías en el comercio, porque este a su vez no está vendiendo como antes al contar los consumidores con menores recursos para adquirirlos. Como resultado, optaron por mermar la producción y, por ende, se redujo su consumo energético.
Un ejemplo extremo de lo anterior se presenta con la industria textil, que además de despedir a cerca de 7 mil empleados en los dos últimos años, se ha venido achicando en cantidad de empresas.
Mientras hace tan solo siete años se registraban 223 compañías de este tipo en el país, al año pasado la cifra se había reducido a 60, de acuerdo con datos de la Promotora de Comercio Exterior.
El panorama es gris, dada la situación de la economía donde se ubica la demanda de este sector. A los países centroamericanos los afecta la competencia de los asiáticos, que bajaron los precios en el mercado estadounidense.
Pero esta problemática se sale del ámbito de las textileras para abarcar al industrial. Tan solo en lo que llevamos de este año han trascendido desde reducción de operaciones hasta cierres definitivos de empresas en el país.
Mientras la multinacional Havells Sylvania —dedicada a la industria de iluminación— cerró el área de arrancadores que operaba en Pavas, la farmacéutica Merck Sharp & Dohme anunció que a finales de año hará lo mismo con su planta d
e manufactura ubicada en ese mismo distrito josefino.
Tampoco los hornos de Domino’s Pizza seguirán consumiendo energía del ICE, puesto que el mexicano Grupo Mozzarella cerró de forma abrupta los nueve restaurantes que operaban aquí.
Además, aún las empresas que no han tomado decisiones tan tajantes se las tienen que arreglar para resistir la coyuntura actual y una de las medidas más usuales es incrementar las medidas de ahorro energético.
“Cuando bajaron las tasas de interés muchos se endeudaron y ahora que el consumo bajó y las tasas suben, están metidos en una bo
mba de inflar sometidos a una presión y al peligro de reventar. Todas las medidas que ayuden a dejar escapar aire de ese globo son trascendentales”, adujo Manuel González, director del Sector Industrial del Instituto Nacional de Aprendizaje.
Así las cosas, ese decrecimiento de la demanda generado por las incidencias locales de la contracción internacional tiene su lado positivo, pues le quita cierta presión al ICE, en un año que comenzó mal debido a la salida de circulación de tres plantas hidroeléctricas tras el terremoto del pasado 8 de enero.
“Previsiblemente para 2010 o 2011 se estaría saliendo de esta situación por lo cual el incremento en la demanda volvería a crecer en un proporción de alrededor de un 4% o más durante los años siguientes, por lo que es necesario cumplir con los planes proyectados (de obras de generación eléctrica), y así estar preparados”, concluyó Gilberto de la Cruz, director de la Unidad Estratégica de Negocios del Centro Nacional de Planificación Eléctrica.