Enviar

Los Juegos Estudiantiles Centroamericanos pueden ser la punta de lanza para que el país comience a dar los pasos necesarios en infraestructura y formación de deportistas en procesos que comiencen desde la infancia

Deporte que une a Centroamérica

Una verdadera fiesta deportiva centroamericana se vive esta semana en Costa Rica. Por unos días, 1.389 estudiantes, dejaron de lado los libros y cuadernos para enfundarse sus implementos deportivos, y así darles vida a los XIV Juegos Estudiantiles Centroamericanos.
En momentos de crisis económica y moral, cuando los principios y valores parecen ser cosa del pasado, surge una vez más el deporte para unir pueblos y hacer mejores personas. Se borran las fronteras y los jóvenes de la región se unen por una sana pasión como es la práctica del deporte.
Ante los problemas de la deserción estudiantil y el aumento del poder de las drogas en la juventud, cobran especial valor estos esfuerzos aunque haya tenido que destinarse un presupuesto importante para la realización de este evento.
Más allá de ganar o no una medalla, quedar de primeros o segundos en los juegos, lo que realmente vale es que los estudiantes de Belice, Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Panamá tendrán en Costa Rica la oportunidad de ser ejemplo, de mostrar su tenacidad, de crecer, de hacer deporte y ganarle, por goleada a la drogadicción.
Atletismo, beisbol, ajedrez, baloncesto, fútbol, judo, karate, natación, patinaje, taekwondo, tenis, tenis de campo, triatlón, voleibol y voleibol de playa, son los deportes que le dan vida a la actividad.
Estos juegos son un complemento de lo que se está haciendo en los Juegos Deportivos Nacionales, de la consecución y construcción del Estadio Nacional y en general, de todo lo que debe seguirse impulsando para estimular la práctica del deporte en la población, más allá del fútbol.
Los Juegos Estudiantiles Centroamericanos pueden ser la punta de lanza para que Costa Rica comience a ser sede de competencias de mayor envergadura, para que se den los pasos necesarios en infraestructura y en la formación de deportistas nacionales en procesos que comiencen desde la infancia.
El encendido del pebetero debe ser la luz que el deporte nacional siga a partir de ahora, en que Costa Rica se convierte por unos días en la capital del deporte centroamericano.
Ver comentarios