Logo La República

Domingo, 18 de agosto de 2019



FORO DE LECTORES


Denominaciones de origen: una excelente oportunidad

| Sábado 18 septiembre, 2010


Denominaciones de origen: una excelente oportunidad

Hace poco la comisión negociadora del Acuerdo de Asociación Comercial con la Unión Europea (AACUE) dio a conocer una noticia excelente en cuanto al tema de propiedad intelectual, un punto de discusión que ha generado preocupación para algunos sectores productivos.
Y no es para menos, los europeos exigen respeto a sus denominaciones de origen, ya que ellos perciben miles de millones de euros por el valor agregado que les generan las condiciones de autenticidad de la región donde son producidos, y este ha sido un tema de preocupación para los países centroamericanos que utilizan nombres protegidos, pero popularmente conocidos, para comercializar insumos que no son precisamente fabricados en su lugar de origen.
Afortunadamente, la comisión negociadora acordó que los estándares de protección que brinda Costa Rica a marcas, derechos de autor y derechos conexos, patentes, obtenciones vegetales y derechos observancia, se mantendrán vigentes. De esta forma, el resguardo de los nombres que definen un producto como originario de un territorio, localidad o región no será resuelto por el acuerdo, sino por las leyes ticas que aplican para otros tratados comerciales y prevalecerá el precepto jurídico de: “primero en tiempo, primero en derecho”.
Abonado a esto, se simplificaran los trámites de inscripción de las denominaciones de origen —que usualmente tardan alrededor de seis años— y se pretende que estas se registren en un periodo de seis meses. Esta condición representa una oportunidad enorme para que los productores costarricenses se apresuren a hacer sus registros de origen y, así, sean reconocidos como tales en el extranjero. Actualmente, Europa cuenta con más de 1.000 registros a nivel mundial y pretende realizar en nuestro país (nada más y nada menos) que 224 registros aproximadamente.
El sistema de “denominaciones de origen” de los productos no solo reconocerá los vinos, jamones, quesos, aceites, hortalizas y otros productos europeos, sino también el café costarricense de distintas zonas del país, banano centroamericano, así como productos que deberían registrarse; por ejemplo, Sarchí para muebles, Turrialba para queso, Orotina para mangos, cerámica u otras expresiones artísticas, y muchos otros productos. Así se eleva el valor de dichos artículos por su calidad y condición particular.
Todo lo anterior no solo abrirá oportunidades al sector productivo; también implicará mayores ventajas para los consumidores, que podrán adquirir varios bienes europeos a menores precios, mejorando así la oferta dentro de nuestro mercado.
La firma de este acuerdo permitirá el acceso de 40 millones de centroamericanos a un mercado de 500 millones de europeos, por esto ¡hay que estar preparados! Afortunadamente se están dando las condiciones necesarias para que este intercambio se realice de la manera más justa y ventajosa para ambas partes. Ahora está en manos de los productores interesados darles un valor agregado a sus productos, realizando los respectivos registros de origen y manteniendo una calidad constante para así tener la certeza de encontrar un producto auténticamente costarricense en una vitrina europea.

Arnaldo Bonilla Quesada
Abogado