Arnoldo Mora

Arnoldo Mora

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Viernes 12 Octubre, 2012


Democracia bolivariana

Se acaban de celebrar elecciones en la República Bolivariana de Venezuela. Tal evento debería llamar la atención tan solo por su resultado. Sin embargo, fue igualmente importante seguir el proceso durante la campaña y en el día mismo de las elecciones.
Pero lo más impactante fue el interés y participación de los principales actores políticos de la escena internacional. Más de 10 mil periodistas, analistas y personalidades de diversas tendencias ideológicas procedentes del mundo, se hicieron presentes en el desenlace de esa campaña. Y todos reconocieron el carácter democrático, no solo del proceso, sino del sistema político imperante, tan denostado por sus adversarios dentro y fuera del país.
El Presidente Chávez salió fortalecido, no solo porque ganó, sino porque todos reconocieron que el sistema electoral (calificado por el expresidente Carter como el mejor del mundo) era auténticamente democrático, tanto por la tecnología de avanzada empleada, como por el ambiente libre imperante que lo precedió y le posibilitó a su oponente recorrer hasta el último rincón del país. Lo cual explica —y esto es un logro que supera a la “centenaria democracia costarricense”, donde el abstencionismo es cada vez mayor— que el 81% del electorado fuera a las urnas sin presión ni amenaza a su integridad física o moral.
Pero el mérito de esta consolidación de la democracia en Venezuela es también del candidato opositor, quien reconoció su derrota a poco de haberse divulgado los primeros resultados e, incluso, felicitó al ganador; a lo cual el presidente Chávez respondió agradeciendo el gesto de su adversario e invitándolo a dialogar, cosa que se efectuó al día siguiente.
Gran madurez la del pueblo de Bolívar, que debe ser imitado, especialmente en Nuestra América, en donde la democracia electoral está lejos de haberse consolidado en algunos países.
Por eso hemos de decir con satisfacción de hermanos latinoamericanos, que quien ganó en Venezuela fue su pueblo. Porque este logro de hacer respetar las reglas de la democracia electoral no ha sido fácil, ya que Chávez no solo ha sido víctima de feroces y multimillonarias campañas de odio y difamación, sino que sufrió un golpe de estado, sabotajes y bloqueos de combustibles en un país que es el quinto exportador de petróleo en el mundo. Chávez ha sido objeto de intentos de asesinato por parte de sicarios paramilitares traídos a suelo venezolano por sus implacables adversarios.
Dados estos antecedentes, considero que uno de los mayores triunfos de Chávez es que sus adversarios aceptaran competir contra él dentro del marco de la Constitución Bolivariana. Desde el punto de vista internacional y, sobre todo, regional, esta victoria de Chávez consolida la tendencia hacia la plena emancipación y autonomía respecto de las políticas imperiales del Norte, por parte de casi toda América del Sur… y más allá; lo cual constituye el mayor homenaje que se le puede hacer al Libertador y su utopía.

Arnoldo Mora