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Jueves 11 Octubre, 2012

Del keynesianismo al neoliberalismo

La Contraloría General de la República advirtió que cuatro de las 11 metas nacionales de desarrollo, fijadas por el Gobierno para 2014, tienden a alejarse de su cumplimiento; preocupan empleo, energía, gobierno digital y crecimiento del PIB.
No somos el único país en esta situación, en todos esto ha sido ocasionado por los propios gobiernos, neoliberales en mayor o menor grado.
Desconsuela saber que el de mayor grado en la región es Costa Rica (desde la 1° administración Arias) y que por eso, tenemos el mayor, rezago, e involución.
Pasamos de ser el país N°1 en la región a ser el que muestra los mayores retrasos porque cambiamos nuestro modelo de desarrollo de Estado Solidario a Estado Neoliberal.
Tuvimos desarrollo y crecimiento económico, social y de infraestructura, a partir de la Fundación de la 2° República cuando el país adoptó el Modelo Estado Solidario; basado en el modelo keynesiano de crear demanda agregada.
La demanda agregada representa la suma del gasto en bienes y servicios que los consumidores, las empresas y el Estado están dispuestos a comprar a un determinado nivel de precios y depende tanto de la política monetaria y fiscal como de otros factores.
Según Keynes, se logra un equilibrio entre la producción y la demanda agregada que tiende al máximo uso de los “recursos económicos”, incluyendo el pleno empleo.
Lo anterior concuerda con el desarrollo institucional que creó el modelo de Estado Solidario al crear instituciones como el ICE, CCSS, AyA, CNP…, etcétera.
Estas creaban una demanda agregada a favor de Estado por parte de los consumidores (los empleados públicos); es decir, el gasto que realiza el Estado en bienes y servicios a través de las diferentes instituciones que los brindan, le es retribuido al Estado por medio de los consumidores de esos servicios (el público), a través del pago (compra) de esos servicios a un nivel de precios que el consumidor puede pagar.
Eso genera equilibrio financiero al haber balance entre la oferta y la demanda, lo que a su vez genera empleo, al haber un efecto multiplicador sobre la demanda de más servicios a un nivel de precios favorable al consumidor (pleno empleo).
Cuando el uso eficiente de los recursos económicos se maximiza, también lo hace el empleo.
¿Por qué nos rezagamos y retrocedemos en cuanto a lo alcanzado?
Porque abandonamos el modelo de Estado Solidario y nos creímos la patraña del neoliberalismo económico y comercial basado en el libre mercado.
A partir de la 1° Administración Arias el país abandonó el modelo de Estado Solidario; se impuso el modelo económico neoliberal basado en el libre mercado, la privatización, la apertura comercial y de servicios y la competencia desleal de las empresas privadas contra las instituciones del estado.
Ese cambio fue el que consiguió, no solo que detuviéramos el avance y ventaja en la región como país desarrollado; sino también, que retrocediéramos.
La falacia del neoliberalismo es hacer creer que el libre mercado capitalista es el mejor garante del equilibrio institucional y el crecimiento económico de un país.
Ya Keynes refutaba la teoría de que la economía regulada por sí sola, tiende automáticamente al pleno uso de los medios de producción, incluyendo el capital y trabajo; y postulaba que el equilibrio depende de múltiples factores y no conlleva necesariamente, al pleno empleo de los medios de producción; es decir, contradecía los postulados básicos de Smith; para que, más recientemente, Joseph Stiglitz lo confirmara con sus estudios que le valieron el Premio Nobel de Economía.
Cuando el Estado se reduce al mínimo y la economía se pone en manos de la empresa privada, lo que gastamos por bienes y servicios, pasa a ser un beneficio que los consumidores le pagamos a la empresa privada, por lo tanto, las ganancias pasan a ser de esta, no del Estado. Eso significa, entre otras cosas, endeudamiento para el Estado.
Si queremos un desarrollo económico y social para todos, no solo para unos cuantos; debemos volver al modelo de Estado Solidario.

Reinhardt Acuña Torres
Consultor en biotecnología aplicada