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Jueves, 15 de noviembre de 2018



EDITORIAL


Del gris fantasmal al color y la vitalidad

| Miércoles 11 mayo, 2011




Si la cadena de edificios recubiertos por pesadas persianas metálicas grises se transformara en bonitas fachadas y vidrieras decoradas plenas de luz y color, volveríamos a tener un corazón de la capital lleno de vida

Del gris fantasmal al color y la vitalidad

Un centro de San José en el que abundan los edificios fantasma no se justifica. La zona deberá ser repoblada. Este es el deseo que comparten un bloque de empresarios josefinos y el gobierno, que planteó la idea de repoblar la ciudad.
Sin embargo poco se ha hecho aún fuera de la retórica acostumbrada.
Es un hecho que hay diversas acciones que emprender, pero pareciera que nadie arriesgará hasta no ver por lo menos recuperada la seguridad en toda la zona del centro. Y esta es una tarea que probablemente tendrán que compartir las partes interesadas.
Por un lado, la policía nacional y municipal, y por otro un refuerzo de policía privada que podrían aportar las empresas en el caso de que sean estas las que ocupen la mayoría de los edificios que hay que remodelar y destinar a un nuevo uso.
Sin embargo, si no es el comercio lo que resucite el centro capitalino, sino un nuevo destino habitacional que se le puede dar a la mayoría de edificios que hoy se encuentran desocupados totalmente o parcialmente, en ese caso es el gobierno quien debe proveer suficiente y muy bien entrenada policía.
Esta deberá estar dispuesta a cumplir a cabalidad con su cometido y su labor deberá ser celosamente vigilada y exigido el cumplimiento de su misión a base de resultados. Ya no puede tratarse de distribuir unos cuantos guardias para que permanezcan pasivamente en ciertos puntos, sino que deberá ser policía muy proactiva que prevenga realmente los asaltos y dé seguridad a los habitantes de la zona y a quienes la visiten, del mismo modo en que se hace en los centros comerciales, razón por la cual estos son altamente visitados.
Si se cuenta con este primer requisito, es muy probable que surja el interés por rehabilitar los edificios y que estos sean luego ocupados. Ya sea para el comercio, para oficinas o para vivienda, tal como ocurre en otras ciudades.
Este cambio de panorama en el casco céntrico, puede ser de gran beneficio para quienes se decidan a ocupar esos espacios y para la ciudad en general que podría adquirir otra imagen para propios y extraños.
Después de todo, si la cadena de edificios recubiertos por pesadas persianas metálicas grises se transformara en bonitas fachadas o vidrieras llenas de luz y color, tanto de día como de noche, no hay duda de que volveríamos a contar con un centro comercial lleno de vida en el corazón de la capital, como lo hubo en otras épocas.