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Dejar de fumar en la oficina
Las pausas que realizan los empleados para fumarse un cigarrillo en horario laboral pueden reducir la productividad hasta un 10,5%

Dejar de fumar es una decisión difícil para quienes tienen este mal hábito, ya que es sabido que durante el proceso se genera ansiedad, producto de la falta de nicotina, una situación que sumada al estrés que se puede crear en el trabajo se traduce en aumento de peso.
Entre los males que se asocian a la nicotina está el aumento del metabolismo, ya que se considera una sustancia anorexígena, o sea disminuye la sensación de hambre, y estimula la secreción de adrenalina, según el sitio especializado en nutrición saborysalud.com, por ello no es de extrañar que quienes renuncian al cigarro vean posteriormente unos kilos de más en su cuerpo.
“La solución inmediata es reconocer que está comiendo únicamente por ansiedad, es fundamental que el fumador sepa que es muy probable que vaya a aumentar de peso durante los primeros meses después de dejar de fumar, pero con disciplina puede regresar a su peso correcto rápidamente”, afirma el nutricionista Francisco Herrera.
Entre las recomendaciones para que esa ansiedad por comer más no le afecten su salud, está que cuente con meriendas de escritorio saludables, por ejemplo palitos de zanahoria o apio con limón, palomitas de maíz sin mantequilla, galletas altas en fibra, bebidas sin azúcar agregada o con edulcorante, chicle sin azúcar, confites dietéticos, frutas deshidratadas, y frutas frescas, entre otros, recomienda la nutricionista Karla Barrenechea.
Hacerlo podría traerle además de beneficios para su salud, recompensas en el trabajo, esto según un estudio realizado años atrás por la Asociación Italiana de Directores de Recursos Humano, que estimó que las pausas que realizan los empleados para fumarse un cigarrillo en horario laboral pueden reducir la productividad empresarial hasta un 10,5%.
Por ello se recomienda a las empresas tener un papel más activo para impulsar a sus empleados en la decisión y así crear un ambiente más sano para todos los colaboradores.
La American Cancer Society insta a las organizaciones a establecer políticas restrictivas, según el sitio bmiwellness.com en Estados Unidos, más del 59% de los empleadores privados cuenta con espacios libres de humo o solo permiten fumar en áreas restringidas.
También en el sitio se recomienda dar incentivos así como ofrecer terapias con especialistas.

Melissa González
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