Decepcionó pelea del siglo
La mayor parte de los 12 asaltos tuvo esta característica; Pacquiao al ataque y Mayweather eludiendo a la defensiva. John Gursinsky/AFP-La República
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Decepcionó pelea del siglo

Pacquiao boxeó con lesión en un hombro que limitó sus ataques

Floyd Mayweather hizo el papel de ratón y Manny Pacquiao de gato inocente que no pudo ni arañarlo.
Y se invirtieron los papeles y el ratón jugó con el gato; se le acercó, le tocó el bigote y lo mareó a base de desplazamientos y movimientos que ofuscaron al minino cuyos zarpazos no hallaron su destino.
“Money” fue justo e inteligente vencedor frente a un Manny que se cansó de buscar un espacio que diera con sus puños en la cara del ratón, sin lograrlo. Su andanada de golpes nunca hicieron mella en el rostro del campeón, que así lo hizo notar en el cuarto asalto, cuando el filipino lo arrinconó, le daba y daba y Floyd, sonriente le decía que no, que no los sentía.
El día después de la llamada “Pelea del Siglo”, que protagonizaron Floyd Mayweather Jr. y Manny Pacquiao en el MGM Grand Garden Arena, de Las Vegas, se convirtió en una jornada llena de críticas, frustración y sobre todo decepción por la imagen que volvió a dar el boxeo.
Al margen del apartado económico, del que ya se ha hablado hasta la saciedad, al haberse batido todas las marcas de recaudación y haber establecido un precedente de por primera vez cobrar para ver una simple ceremonia de pesaje, que dura minutos, la realidad deportiva que dejó la pelea fue de una completa decepción.
Acentuada al conocerse por boca del promotor Bob Arum y el preparador de Pacquiao, que el excampeón filipino salió a pelear con una lesión en el hombro derecho que le impidió tirar todos los golpes que habían previsto de cara a superar a Mayweather.
Arum admitió que el personal de Top Rank, que representa a Pacquiao, hizo el papeleo incorrecto referente a la lesión, por lo que la Comisión de Nevada no autorizó que le pusieran una inyección de antinflamatorios antes de la pelea.
El gran triunfador fue Mayweather Jr. que siguió invicto, gracias a su técnica defensiva, correr sin descanso por el cuadrilátero y llevarse $200 millones, único objetivo que tenía en su duelo con Pacquiao.
“Mi última meta era ganar nueve números en una sola noche, y lo acabo de hacer”, comentó Mayweather.
Mayweather Jr. puede ostentar su condición de mejor boxeador de la presente era, pero la imagen que dio en los dos últimos asaltos frente a Pacquiao, correr siempre, no le alcanza ni para estar entre los 15 mejores de todos los tiempos.
Los tres jueces dieron ganador a Mayweather Jr. con puntuaciones de 118-110, 116-112 y 116-112, algo que Pacquiao consideró “injusto” porque fue el que hizo más méritos a la hora de llevarse el triunfo.
“Nada de lo que hizo Pacquiao me sorprendió porque es lo mismo que lo que ofrecieron los últimos rivales, salieron con la intención de colocar un gran número de golpes, pero mi boxeo defensivo se lo impidió y ahí acabó todo”, declaró Mayweather Jr.
La derrota de Pacquiao dejó a los filipinos indignados y decepcionados al considerar que su compatriota debió ser declarado ganador.
Desde primera hora de la mañana los centros educativos comenzaron a recibir a cientos de miles de personas y las principales avenidas de Manila quedaban desiertas, dibujando un paisaje apocalíptico. Como en otros combates de Pacquiao, el archipiélago filipino estuvo pendiente de su héroe nacional, incluidos los guerrilleros musulmanes en el sur del país que colgaron sus fusiles y siguieron la pelea en sus campamentos.

Gaetano Pandolfo
[email protected] y EFE



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