Enviar
DEBATE:
Ley de residuos sólidos ¿necesidad u obstáculo?


María Luisa Avila
Ministra de Salud

Urgente legislación

“Este proyecto reconoce
la necesidad de que el Estado promueva el desarrollo de mercados de
materiales y productos valorizables, de forma tal que se generen nuevas fuentes de empleo”




La recolección, manejo y disposición final de los residuos constituyen uno de los retos de las sociedades en el mundo globalizado. Los residuos aparecen como un resultado lógico, aunque no deseado, del desarrollo económico y del crecimiento demográfico, ya que los sistemas de transformación de las materas primas no son un 100% eficientes. En Costa Rica se generan 3.500 toneladas de basura, y mucha no es tratada adecuadamente.
El proyecto de Ley para la Gestión Integral de Residuos fue iniciado en la Asamblea Legislativa en la administración anterior. Después de casi cuatro años de ser sometido a un proceso amplio de consulta, el proyecto que está en el Plenario es un documento que refleja la necesidad de concentrar en un solo cuerpo legal, las competencias de los diferentes actores y la coordinación en la materia.
La iniciativa consolida la rectoría del Ministerio de Salud en la planificación, y ejecución de acciones y evaluación de la Gestión Integral de Residuos.
Un elemento relevante de este proyecto es que se reconoce la necesidad de que el Estado promueva el desarrollo de mercados de subproductos, materiales y productos valorizables, de forma tal que se generen nuevas fuentes de empleo y emprendimientos, se aumente la competitividad y se aprovechen los recursos.
El sector público también debe adaptarse y se introduce en el proyecto la obligación de contar con un Plan de Manejo de Residuos a nivel institucional, así como el concepto de compras verdes por parte del Estado.
El proyecto de Ley desarrolla la obligación contemplada en el Código Municipal de que los servicios de recolección de residuos debe ser en forma separada, accesible, periódica y eficiente para los habitantes.
La Gestión Integral de los Residuos es más que un enunciado, debemos tener sabiduría para entender que el “acto de desechar” es lo que nos conduce a la generación de un residuo y que muchos de esos residuos son materiales que pueden ser valorizados a través de cadenas productivas.
Esta Ley no está sola, la acompaña el Plan Nacional de Residuos Sólidos. Ambos, están acordes con la política de paz con la naturaleza y con el concepto que el presidente Arias muy acertadamente nos ha transmitido “el desarrollo será verde o no será”.



Tomás Pozuelo
Presidente de la Cámara de Costarricense de la Industria Alimentaria (Cacia)

Ineficiencia estatal

“Hacer al productor responsable de la basura que genera el consumidor crearía un caos
regulatorio que complicaría más la inefectividad de los mercados de desechos”.



La intención de aprobar una nueva ley sobre desechos sólidos que pretende responsabilizar a los productores nacionales e importadores de cualquier bien de consumo, de la basura que generan los consumidores y de la acción o falta de acción por parte de las municipalidades, me parece una pérdida de tiempo valioso.
Cuando decimos que existe una falla en los mercados de basura, no podemos atribuirle necesariamente la responsabilidad al mercado de bienes de consumo.
Cuando un productor o importador ofrece a los consumidores bienes de consumo, lo hace tomando en cuenta aquellos costos atribuibles directamente al producto.
Un bien de consumo producido, empacado y distribuido para beneficiar al consumidor no debe de ninguna manera ser considerado como basura.
El consumidor tiene la potestad de decidir si lo compra o no para satisfacer sus necesidades de consumo, no así para generar simplemente basura. La acción de consumir y posteriormente desechar la envoltura es totalmente discrecional y en cualquier caso corresponde al consumidor.
Hacer al productor responsable de la basura que genera el consumidor solo haría que los bienes de consumo se encarezcan y crearían un caos regulatorio que complicaría aún más la inefectividad que caracteriza actualmente a los mercados de desechos en el país.
Antes de crear una nueva ley, tenemos que preguntarnos si las regulaciones existentes son apropiadas. O en caso contrario si más bien lo que existe es una falla en los procesos ejecutivos, que en este caso son gubernamentales, dado que el monopolio de la basura lo tienen las municipalidades y el Ministerio de Salud como rector de la actividad.
Veamos, ya existe responsabilidad asignada a las municipalidades para que intervengan, cobrándoles a los consumidores –tanto industriales como individuales– por el servicio de recolección y tratamiento de los desechos sólidos.
Lo que se requiere con más urgencia es un mayor conocimiento y libertad de estos mercados. Además de permitir, e incluso estimular, que se multipliquen colateralmente agentes económicos especializados en transporte y reciclaje de desechos, o un manejo de rellenos sanitarios debidamente diseñados y fiscalizados.

Natasha Cambronero y Yessenia Garita
[email protected]
[email protected]
Ver comentarios