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Viernes 31 Agosto, 2007

De taxistas, porteadores y piratas

Un problema de nunca acabar. Los dueños de los taxis, que en su mayoría no son quienes los manejan, contratan choferes para que lo hagan; o sea que lucran sin hacer nada. Sin embargo, estos señores se creen los únicos dueños del negocio y levantan sus voces cada vez que sienten que les lesionan sus prerrogativas. Los porteadores han tomado fuerza y día con día la tomarán más. Por otra parte, los piratas, nunca desaparecerán a pesar de todas las groserías e injusticias que les hagan.
Ante este problema, ¿no sería más conveniente legalizarlos a todos? ¿No sería mejor establecer un reglamento general en donde por ejemplo, todos los carros fueran de un solo color, que los modelos no fueran más antiguos de cinco años, en donde los conductores estuvieran obligados a pasar cursos no solo de manejo, sino de buenos modales y trato al público; que todos los vehículos tuvieran maría y seguros; que fueran manejados por sus propietarios, etc. Y que todas las personas que reunieran los requisitos que se establezcan pudieran inscribirse y trabajar libremente? ¿No creen ustedes que con una regulación como esta, se acabarían los chorizos y compadrazgos a la hora de adjudicar las placas, como pudieron haber ocurrido en épocas anteriores?
En cuanto al número de vehículos, la libre competencia dirá si hay muchos o pocos. Si son muchos, solitos se irán los que crean que ya no es rentable el negocio; si son pocos, ya vendrán más.
Pero hay una verdad; y es que aun así, los piratas seguirán existiendo.

Enrique Chacón Zúñiga
Céd. 1-214-482