De mordazas y mañosos
Cuando el gremio de periodistas puso su dedo en la llaga, se afirmaba en corrillos legislativos una justificación que no podemos descarta...
Cuando el gremio de periodistas puso su dedo en la llaga, se afirmaba en corrillos legislativos una justificación que no podemos descartar: el proyecto aprobado fue “traveseado” por algunos “asesores” que lo “distorsionaron”
Un desaguisado legislativo ha desatado una tormenta de reacciones nacionales e internacionales contra el gobierno actual por la “Ley Mordaza”.
Cuando el gremio de periodistas puso su dedo en la llaga, se afirmaba en corrillos legislativos y salió a la luz pública una justificación que no podemos descartar: el proyecto aprobado fue “traveseado” por algunos “asesores” que lo “distorsionaron”. Verdad o no, es la campanada para que pongamos las barbas en remojo y asumamos una mayor supervisión a la hora de aprobar leyes que devienen en guillotinas para tirios y troyanos.
He participado en reuniones con ministros de este gabinete que advertían, que lo que iban a comunicar, era “Secreto de Estado” y “quedábamos bajo juramento”. Resulta que lo que allí se revelaba ya era del conocimiento nuestro o público. Por ejemplo, el tema de la Isla Calero, denuncia probada y comprobada que hice y cuyos resultados se conocen nacional e internacionalmente. Este ejemplo prueba que hablar de “secretos de Estado” y otras maravillas, son intentos por acallar voces de quienes tienen no solo la tarea sino el deber de informar a la ciudadanía con claridad, objetividad y transparencia.
Impedir hablar, frenar el ancla para detener el barco de la impunidad, cebar la artillería de la denuncia necesaria y patriótica, ablandar el cuero de la coyunda que sacude la conciencia de un país, dominar a quien se formó para formar y no para deformar, y evitar que haya derrames masivos de sangre luego de castrar a voceros cuyo deber es usar su profesión para liberar, sí es una MORDAZA.
En estos momentos difíciles para la ciudadanía: permisividad e indiferencia con nuestra soberanía nacional, dragados de ríos fronterizos negociados, trochas salvatruchas, Consejos Nacionales de Villanos, platinazos, negocios con los puentes “bailey”, criminalización de la protesta ciudadana, cachiporrazos a diestra y siniestra sin motivos reales, y ni qué decir del famoso Memorando del Miedo, o de los empleados de Tributación Directa que sufrieron amenazas por revelar las listas de los jerarcas evasores; o del funcionario del MOPT que recomendó no avalar por más tiempo el ilegal contrato con la empresa española Rtv; aprobar una ley confusa para regular un tema sagrado como la libertad de expresión es un crimen.
Conformo la Comisión de Redacción. En el año 2011 la presidí y tuve el cuidado y la ética para que cada ley aprobada, bajara al Plenario sin duda, mala interpretación y transparencia. En el caso de la Ley para nuevos impuestos del cantón de Poás de Alajuela el proponente del proyecto lo plagió de un texto vigente en España, ni siquiera le borró expresiones y conceptos que tienen significación en aquel lejano país. Incluía impuestos para “ambulancias aéreas” y para “institutrices” que prestaban servicios domésticos.
En 2012, se revisó la ley para la Plataforma de Valores, descubrí que una diputada oficialista presentó una “inocente” moción a punto de votarse. Por tener dudas solicité a Servicios Técnicos que aclarara si tal moción era de forma como se quiso hacer creer o si era por el fondo. Los expertos confirmaron mi sospecha y al sindicarla por el fondo la astuta diputada la retiró. La moción metía una palabra más al motivo fundamental de esa ley, y la transformaba hábilmente.
¿Cuántos golazos nos habrá metido el oficialismo en el Plenario por confiados o dormidos?
Claudio Monge Pereira
Precandidato del PAC