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Jueves 23 Agosto, 2007

De fútbol y sainetes

 
¿Puede haber algún concepto que calce mejor con nuestro fútbol profesional que el de sainete?
Ya pasó la deficiente presentación de la “sele” en la Copa de Oro. Repitiéndose la historia en las otras seles menores en el mundial de Canadá y en los Panamericanos de Brasil
 La nueva edición del repetitivo sainete es la nueva edición del campeonato nacional de primera división y preparación de la selección para otras competencias internacionales. Situaciones como esta, más otros pretextos junto con las consabidas expresiones de “se adquirió experiencia”, “hay que mejorar”, etc. son utilizadas para reeditar la tragicomedia tica mejor montada y de las más frustrantes para el alma nacional. Montaje en el que participa una prensa especializada en deportes, medios de comunicación y empresas que promueven sus productos.
Pero por fiebres ante la emoción del momento, durante el campeonato, perdemos la capacidad de percibir que lo que nos motiva y envuelve es la exaltada mediocridad que se da en las canchas. Por más que se piropeen jugadores, se haga reingeniería en la plantilla de los equipos, se analice todo el acontecer por expertos en los foros, cuartillas de periódicos, espacios en la televisión y la radio, que se supone deberían promover un cambio para bien, siempre se vuelve una tragedia la presentación de las selecciones o de los equipos comunes en lances internacionales. O sea no hay crecimiento, no hay evolución.
Si se le denomina selección nacional al grupo más escogido de jugadores de este país y ellos son portadores de los símbolos ticos, estamos dando por un hecho que son de lo más selecto de nuestra juventud. Pero la razón no entiende, no puede asimilar la continua repetición de los fracasos de tan escogida muchachada, que nos representa y representar es ser imagen de algo y ese algo es nada menos que Costa Rica.
¿Será este pobre acontecer, tan notorio y repetitivo, el que está dando una imagen de lo que nos sucede como país?
Por todo lado nos golean a los ticos, nos golean los delincuentes a pesar de tantas leyes, la inoperancia en la ejecución de carreteras (costanera sur y Orotina), la alcahuetería disciplinaria en los colegios públicos, los convenios colectivos en las instituciones oficiales nos golean los nicas con el río San Juan.
Pero también perdemos por autogoleadas que se originan en los mitos que frenan nuestra evolución y desarrollo como sociedad, en lo económico, lo intelectual y lo espiritual. Así el sentirnos cultos por una baja tasa de analfabetismo, que al final ni nos ha hecho ni más humanos, ni más eficientes; la gran mentira que somos un país de cultura ecologista, donde no se destruye más la naturaleza por la represión de leyes del Minae, pero no porque se le ame realmente.
Una de las interpretaciones que da la Real Academia de la Lengua Española a la palabra sainete es: “Obra teatral frecuentemente cómica, aunque puede tener carácter serio, de ambiente y personajes populares, en uno o más actos, que se representa como función independiente”
 
Jaime del Castillo R.