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Cultura bursátil y desarrollo del mercado de valores

Rodrigo Matarrita Venegas
Director Ejecutivo de FUNDEVAL

Cuando se piensa en el desarrollo del mercado bursátil es fácil admitir que la información constituye un insumo importante en la toma de decisiones. Sin embargo, para que estas decisiones sean eficientes, más allá de la información, es necesaria la existencia de un mercado de formación o de educación para crear una cultura financiera que permita una demanda de información suficiente, oportuna y veraz. Esto permite potenciar las oportunidades que ofrece el mercado de valores como alternativa de inversión y de financiamiento.
Visto así, la implementación de una estrategia de desarrollo de productos bursátiles parte de la concepción de que la demanda por tales productos o servicios es una especie de demanda derivada donde los inversionistas reflejan sus preferencias por características específicas que les permitan obtener la combinación de rentabilidad, liquidez y seguridad que se ajusta a sus necesidades.
La premisa fundamental de la que se parte acá, es que la demanda por servicios bursátiles es, ante todo, una demanda sofisticada, que requiere dos condiciones necesarias pero no suficientes en sí mismas. En primer lugar, debe haber recursos financieros suficientes para generar el volumen de actividad apropiado para que aparezcan economías de escala que palien el peso de los costos fijos propios de la implementación de los sistemas transaccionales de un mercado de valores; en segundo término, debe haber conocimiento especializado para poder comprender las ventajas que traen consigo las transacciones de carácter bursátil, vis a vis, las otras operaciones financieras ofrecidas por los distintos intermediarios.
La anterior premisa ubica el desarrollo de cualquier iniciativa más como un esquema, en donde la adecuada interpretación de las necesidades del mercado es la fuerza generatriz que debe impulsar la gestación de productos bursátiles, proceso que, acompasado con un desarrollo de cultura bursátil, llevaría a lograr niveles de eficiencia y desarrollo de un mercado de valores.
Así, el perfeccionamiento del mercado de valores puede ser visto como uno sustentado en un trípode donde la investigación, el entrenamiento del recurso humano y una estrategia de cultura bursátil (formación e información) constituyen los pilares sobre los cuales ha de sustentarse el desarrollo de los emprendimientos de los nuevos productos y servicios bursátiles.
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