Enviar
Martes 25 Octubre, 2011


No solo están en juego las empresas que se dedican a producir medicamentos en nuestro país, sino la misma seguridad de abastecimiento de medicamentos producidos por la CCSS

Cuidado con la producción nacional de medicinas

Cuando se analiza la tercera propuesta presentada por el PAC y Liberación del Proyecto de Ley de Solidaridad Tributaria a la Asamblea Legislativa se nota que, de aprobarse tal como está, tendríamos que la importación de medicamentos estaría exenta del pago del Impuesto al Valor Agregado (IVA) propuesto (del 14%), pero no así la producción nacional de las mismas, ya sea las elaboradas por la misma Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) o por las compañías farmacéuticas nacionales.
Esto como consecuencia de que en el artículo 13 de la propuesta, al tratar el tema de “disposiciones finales y derogatorias”, de manera expresa establece que se derogaría, a partir de la entrada en vigencia de la Ley, “…las exenciones existentes contenidas en leyes especiales y no contenidas en convenios internacionales o contratos de préstamo internacional, en relación con la Ley de impuesto general sobre las ventas”.

Esto dejaría sin efecto la exoneración actual en la elaboración nacional de medicamentos, pues dejaría sin efecto lo dispuesto en el artículo 4 de la Ley 7293 (Ley reguladora de todas las exoneraciones vigentes, su derogatoria y sus excepciones).
O sea, van a tener que pagar IVA (del 14%), entre otros productos, la compra local de equipo médico, sillas de ruedas y similares, camas para hospitales, equipo ortopédico, equipo para laboratorios químico-clínicos y de investigación agrícola, equipos odontológicos, prótesis en general y toda clase de equipo para problemas auditivos.
Así mismo, las materias primas, insumos y todo producto intermedio o final utilizado en la elaboración de medicamentos incluyendo reactivos o catalizadores, maquinaria, envases y material de empaque. También la compra local de las mercancías y servicios que requiera la CCSS. Todo esto encarecería los costos para la Caja con el consiguiente daño para los asegurados.
Con todo respeto, aquí no solo están en juego las empresas que se dedican a producir medicamentos en nuestro país, sino la misma seguridad de abastecimiento de medicamentos producidos por la CCSS, con lo cual se podría estar echando más leña a la hoguera de sus ya debilitadas finanzas.
No se puede jugar con la salud de la población, porque luego pasa facturas muy altas. Esto porque se pretende, además, cobrar un 2% de IVA por los servicios privados de salud.
Por esa vía, de mayores costos para la elaboración de las medicinas que producen la Caja y la industria nacional de medicamentos, la salud de la población quedaría a expensas únicamente de los altos precios de las casas extranjeras, lo cual no es muestra, desde luego, de una administración inteligente en beneficio de los costarricenses.
¡Que alguien me aclare si esto tiene sentido!

Randall Castro Vargas
Economista