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Lunes, 19 de agosto de 2019



EDITORIAL


Cuello de botella al desarrollo

| Lunes 29 junio, 2009




La atracción de inversión no ha sido enteramente acompañada de un plan serio, viable y sin tropiezos para proveer la infraestructura que la operación de nuevas empresas requiere

Cuello de botella al desarrollo

Costa Rica va en busca de mayor inversión extranjera. No obstante, hoy se viven serios problemas de infraestructura en contradicción con lo anterior.
¿Cómo entender la pretensión de un mayor desarrollo en ese sentido si las gestiones realizadas para la aprobación de las leyes y regulaciones correspondientes no fueron acompañadas de un plan serio, viable y sin tropiezos para proveer la infraestructura que la operación de nuevas empresas requeriría?
No basta con hablar de desarrollo y aprobar leyes para que suceda. El país entero debe adquirir la fisonomía de ser desarrollado lo cual, como ingrediente indispensable, incluye la infraestructura. Sin carreteras, aeropuertos y puertos adecuados la retórica del desarrollo se vuelve nada más que una peligrosa aventura en la que inversionistas y empresarios podrían cansarse de luchar.
Las interminables filas de tráilers, camiones y automóviles transportando insumos y trabajadores y desperdiciando combustibles, tiempo y recursos económicos además de aumentar la contaminación, en la carretera que une a San José con El Coyol de Alajuela son una muestra irrefutable de esta situación.
Cuellos de botella que paralizan en las calles a quienes deberían estar dando el máximo de rendimiento cada día. Ahí no cabe la fácil salida de decirles a esos transportistas que no saquen sus camiones una vez a la semana.
Más cuellos de botella al pasar de una calle de muchas vías, a la altura de su peaje, a la misma vía pero de solo unos pocos carriles y todo sin demarcación, para riesgo de los que circulan por ella. Otros cuellos de botella que transforman a una calle en una sola vía al llegar a un puente. Ejemplos todos de desperdicio de combustibles, de recursos humanos y contaminación, que deben solucionarse.
El país como un todo se encuentra en un serio “cuello de botella” que frena el crecimiento: su insuficiente y deteriorada infraestructura. Un problema que no puede atribuirse únicamente a la presente administración, pero que esta había anunciado solucionar.