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Miércoles 11 Enero, 2012

Cuatro medidas para resolver la crisis fiscal

Dicen los representantes de este gobierno no tener un plan B para solucionar la crisis fiscal existente, y han afirmado que lo único que salvaría al país de este problema es aprobar el plan fiscal propuesto por Solís-Chinchilla, el cual está ahora en revisión en la Sala Cuarta.
Pero preguntamos, ¿quiénes son los responsables de que tengamos ese déficit fiscal? ¿Por qué tenemos que pagar todos la irresponsabilidad de unos pocos? ¿Hasta cuándo debemos aceptar la simple solución de cobrar más impuestos?
LA MAYORIA DE LOS CIUDADANOS NO ADMINISTRAMOS EL ESTADO y, por lo tanto, tampoco SOMOS RESPONSABLES de semejante hueco fiscal.
El gobierno no ha querido hablar de austeridad; demuestra con esta actitud prepotencia e irresponsabilidad. Debería aceptar además que han sido los políticos de turno los responsables del actual déficit fiscal tal y como lo expusimos en un artículo anterior titulado “No queremos más impuestos”, donde manifestamos que: “Fue el mismo Estado el que elevó el número de empleados y por tanto la burocracia, fue el mismo Estado el que con ‘la mano suelta’ ha comprometido en los últimos 40 años los fondos públicos con compromisos irresponsables con muchos de sus trabajadores, es el mismo Estado el que administra mal y despilfarra el dinero de todos los ciudadanos, y es el mismo Estado el que tiene la responsabilidad de cobrar bien los impuestos que ya existen, pero que sabemos no lo hace de forma correcta”.
Una forma de aceptar esa responsabilidad es reconocer y cambiar de derroteros para resolver los problemas. Desde estas líneas proponemos que el gobierno, con responsabilidad, deseche el Plan Fiscal Solís-Chinchilla, y tome las siguientes medidas: primero, que el Ministerio de Hacienda revise la propuesta del diputado de la Unidad Luis Fishman, hecha en febrero de 2010 y que explicó en un artículo que tituló “Sí hay otra alternativa al déficit fiscal”; en el mismo nos informaba sobre la existencia de superávits multimillonarios de las instituciones autónomas que podrían solventar la crisis fiscal, lamentablemente los funcionarios del gobierno lo desestimaron en esa oportunidad, pero lo pueden retomar.
Segundo, que el gobierno acepte su disposición de reducir el empleo improductivo, los gastos y los privilegios innecesarios. En una palabra, debe de haber austeridad.
Tercero, comprendiendo la urgente necesidad del gobierno de resolver el déficit fiscal, estamos seguros de que la ciudadanía aceptaría la fórmula propuesta por el columnista de LA REPUBLICA Pedro Muñoz en su columna Re-Soluciones del día 05-01-12, con el título “Plan B”; su propuesta es que se aumente el IVA a un 14% por ahora y luego ir bajándolo año por año mientras el Estado se recupera.
Y por último, una medida a mediano plazo, el ejecutivo haría bien en proponer un arreglo con todos los partidos políticos para reducir considerablemente la burocracia en forma gradual en los próximos diez años y así no caer en este problema una y otra vez.
Con estas cuatro medidas, el gobierno de doña Laura podría recuperar su credibilidad y gobernar adecuadamente.

Carlos Vilchez Navamuel