Leiner Vargas

Leiner Vargas

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Martes 16 Octubre, 2012


Reflexiones
Cuasi-rentas y carbono neutralidad

El transporte es el principal sector emisor de carbono en Costa Rica. Si a lo anterior le sumamos que tenemos grandes problemas en materia de organización vial y saturación de nuestros centros de ciudad, es claro que el país no puede ni debe continuar con una huella de carbono en el sector transporte tan alta.
Muchas son las soluciones que se pueden tener, organizar mejor el sistema de transporte público, integrar servicios como el tren y vincularlo con puertos y aeropuertos, crear nuevas opciones para ciclovías y por supuesto, fomentar la cultura del trabajo en casa y sistemas de organización de la ciudad que permitan vivir cerca de nuestro sitio de trabajo, estudio y diversión.
Todo lo anterior asume que la tecnología de transporte permanece constante y que entonces no es posible cambiar a vehículos cero emisiones o carbono neutrales.
Es posible moverse de los combustibles convencionales, diesel y gasolina, a vehículos cuyas emisiones son mucho menores, gas LPG, gas natural y vehículos eléctricos. Es posible mejorar la tecnología de transporte público en buses y tener autobuses híbridos de electricidad y diesel o de gas natural y electricidad.
Todas estas opciones están en el tapete de la agenda de cambio climático y del transporte público de Costa Rica. Claro que mucho de ello requiere de un esfuerzo del gobierno por ordenar la cancha y fijar las normas y reglas del juego.
Sin embargo, en tanto se resuelve la agenda de largo plazo, podemos empezar por dar signos de cambio en nuestro modelo de transporte público de autobuses y taxis.
Es claro que los sitios de mercado más rentables son las paradas de los centros de ciudad. Al lado de los parques, hospitales, bancos y centros de comercio se juntan las paradas más apetecidas por autobuses y taxistas.
Como todo punto de comercio atractivo, la cuasi-renta es mucho mayor si se estaciona en dicho sitio a buscar sus clientes. Esta cuasi-renta puede ser la solución al diseño de la política pública.
Podríamos declarar los “hot spot” o puntos calientes de la demanda como puntos carbono neutral y así garantizar que sólo concesionarios de taxi o de autobús que tengan vehículos híbridos o carbono neutro puedan parquear y tomar pasajeros en dichos puntos.
No se requiere más que voluntad y una nueva reglamentación. Si demandamos más bienes ambientales, los consumidores del transporte público deberíamos también ocuparnos en demandar taxis y autobuses de menor impacto en nuestro medio ambiente, generando así mayor renta para los pioneros, para aquellos que decidan moverse a vehículos carbono-neutrales.
Es así como, en tanto tenemos otras medidas de largo plazo, los consumidores podríamos contribuir con un sector de transporte público más limpio a través de las cuasi-rentas positivas que generamos.

Leiner Vargas Alfaro
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