Enviar
Cuándo decir que no
Algunas veces las empresas solicitan a los empleados utilizar bienes personales para beneficio de la empresa, sepa cómo negociarlo


Si le ha pasado que la empresa en la que trabaja le pide utilizar su carro para alguna diligencia laboral, por ejemplo una gira, o incluso el teléfono celular, no está solo, esta situación le sucede a un importante número de empleados.
Negarse para algunos puede que no sea una buena idea, ya que puede crearles tensión.
Para evitar esa situación, se recomienda tomarlo en consideración siempre y cuando la empresa reconozca económicamente, pues es un activo que no le pertenece.
“En este sentido hay varias posibilidades, cuando el uso del vehículo se pone en beneficio de la empresa, el colaborador puede fijar un monto por mes, este se incluye en el salario según lo ha declarado la Sala Segunda de la Corte”, recomendó el abogado Arnaldo Bonilla, director del bufete Arnaldo Bonilla & Asociados.
Si el jefe no desea implementar este sistema, entonces puede optar por pedir al empleado un desglose de gastos, que indique cuántos kilómetros recorrió, y utilizar una tabla de referencia que publica la Contraloría General de la República, donde con base en características del vehículo como el modelo, tipo de motor y año, recomienda un costo por kilómetro, comentó.
“Cuando el carro es propiedad del funcionario no está obligado a brindar su uso de forma gratuita”, agregó.
Situación similar ocurre con el uso del teléfono celular, ya que en muchos casos los colaboradores aumentan significativamente su tarifa mensual por llamadas meramente laborales.
En caso de las personas que tengan que estar fuera de la oficina durante el día o varios días se pueden aplicar los mismos sistemas, pero además el profesional recomienda contar con celulares de la empresa exclusivos para estas situaciones y así el empleado no tendrá que hacer uso del personal.
En cuanto a trabajar fuera del horario laboral, la ley indica que se deben pagar las horas extras, sin embargo si el empleado está de acuerdo se puede negociar por ejemplo al día siguiente entrar más tarde, tomar un día libre, entre otras opciones que quedaran a discusión de ambas partes.
“En la actualidad muchas empresas demandan a sus colaboradores más trabajo en menos tiempo, con recursos limitados. Ante esta situación, los trabajadores no quieren perder la oportunidad de quedar bien con los jefes, ganar méritos, formar parte de un equipo, o ser bien vistos. Es por este motivo que el empleado no es capaz de decir no a su superior, aunque el trabajo le supere o no pueda llevar a cabo el proyecto o tarea de la mejor manera posible”, comentó Eduardo Morales Martínez, jefe del Departamento de Recursos Humanos de Mistral.
Ante esto considera que los empleados deben tomarse su tiempo para pensar en comprometerse o no, evaluando los pros y los contras y cuál sería su nivel de compromiso.
“Además el colaborador debe tener claro que antes de decir si o no, se deben aclarar las responsabilidades y consultar con el superior cuáles son las prioridades. Aunque diga no, si es posible, debe de tratar de ofrecer una alternativa. A veces es mejor ser realista y afirmar que no se puede unir a un grupo de trabajo o no puede disponer de su vehículo personal para asuntos laborales, o quedar más tiempo del establecido en su jornada, pero que sea honesto, lo exponga y busque otra manera de contribuir”, recomendó.

Melissa González
[email protected]
Ver comentarios