Arturo Jofré

Arturo Jofré

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Viernes 14 Noviembre, 2008

Cuando el futuro se evapora

Arturo Jofré


Las crisis financieras tienen la magia de hacer desaparecer en meses, a veces en días, cuantiosas cantidades de dinero. En Costa Rica recordamos la crisis de inicios de los 80 que empobreció a gran parte de la población y la crisis de las financieras que evaporaron los ahorros de miles de personas. En Chile, desde donde escribo, las pensiones de los trabajadores perdieron en un año la astronómica suma de $25 mil millones. Dado que el sistema de pensiones de Chile ha sido un punto de referencia para varios países, creo que es interesante recoger algunas lecciones.
Cuando expertos chilenos explicaban al entonces presidente argentino Carlos Menem una de las ventajas del sistema privado de pensiones, le dijeron que los afiliados tenían una libreta en la que controlaban su dinero, entonces Menem respondió: Me gusta… es el sistema de la libretita de ahorros. Después de cuatro años Argentina adoptó el sistema, aunque con variaciones. Ahora el modelo chileno de pensiones enfrenta por primera vez la prueba de una crisis internacional de grandes proporciones.
¿Tienen realmente control los trabajadores de la forma en que se invierten sus ahorros? En cierta forma, sí. Cada operadora privada ofrece cinco tipos de fondos, los que van desde el más riesgoso y más rentable (fondo A), hasta el de menos riesgo y menos rentable (fondo E). Cada operadora puede invertir el dinero de los afiliados en instrumentos financieros de mayor o menor riesgo según el tipo de fondo. En la práctica los diversos tipos de fondos han ido caminando bien de acuerdo con este diseño. En años de poca turbulencia los fondos de alto riesgo generaron alta rentabilidad, lo que llevó a un buen nivel el ahorro de los afiliados. Los afiliados más conservadores (fondo E) debieron conformarse con una rentabilidad menor.
Si bien el clima general en Chile es de lógica preocupación, los sectores claves del país, sean gobierno u oposición, gremios o empresarios, no están pensando en cambios radicales. La tesis básica de estos fondos, en el sentido de que hay que valorarlos a largo plazo, ha sido el principal argumento para atenuar la intranquilidad de los afiliados. Las cifras avalan por ahora esta tesis: si bien los fondos han declinado dramáticamente en el último año, los resultados acumulados de los últimos seis años —incluyendo el declive actual— son positivos, ya que todos los fondos presentan rentabilidad tanto nominal como real.
Es posible, sin embargo, que haya algunos ajustes. Actualmente se estudia un proyecto de ley para crear una administradora estatal de pensiones, adscrita al BancoEstado, que complementaría a las privadas que ya existen.
El gerente de estudios de las asociaciones de pensiones se dejó decir que los actuales resultados en la práctica son un dato y una anécdota para la gran mayoría. Bueno, son formas de tratar de calmar los ánimos, pero cuando a usted se le desaparece en pocos meses mucho de lo ganado en años, nunca esto será una anécdota.