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Magistrados visitarán la zona para dar respuesta al recurso de amparo interpuesto en octubre de 2008
Caso de Mina Crucitas hoy en la mira de la Sala IV
Resolución estaría lista dentro de ocho días, señaló Ana Virginia Calzada, presidenta de la Sala Constitucional
Los $100 millones que recibiría el Estado con este proyecto se pondrán en una balanza con los posibles efectos en la salud de los habitantes para dar el fallo

A pocos días para que se cumpla un año desde que un recurso de amparo frenó la construcción de Mina Crucitas, la Sala Constitucional está cerca de ponerle punto final al caso.
Los magistrados acudirán hoy a la Zona Norte del país para realizar una inspección en los terrenos donde Industrias Infinito, empresa de capital canadiense, llevaría a cabo los procesos de extracción de oro.
Esta sería la cuarta vez que se realiza una inspección en el lugar de los hechos. Aunque este tipo de temas no son nuevos para la Sala Constitucional, pues en los últimos cinco años ha resuelto cerca de 450 casos relacionados con la minería.
Durante la visita los magistrados irán a cuatro obras comunales que Industrias Infinito ha realizado en la Zona Norte del país, pues el fallo tomará en cuenta tanto los impactos ambientales como los socioeconómicos del proyecto.
Posteriormente, acudirán a las áreas donde la firma canadiense tiene la planta que procesará el oro y los dos cerros de los que se extraerán los minerales.
Asimismo, visitarán el lugar donde se ubicará la laguna debajo de la cual se almacenarán los desechos.
Si bien fue hace 11 meses que un recurso de amparo frenó la conformación de mina Crucitas, este caso se remonta a diez años atrás, pues en repetidas oportunidades los grupos ambientalistas se han opuesto a este proyecto.
Desde diciembre de 1999 cuando los canadienses solicitaron los permisos para el desarrollo minero, la Sala IV ha sido el campo de batalla entre Industrias Infinito y quienes cuestionan el impacto del proyecto en la naturaleza.
Por un lado los canadienses defienden los beneficios económicos que traería al país la extracción de oro por parte de Mina Crucitas.
El Estado percibiría ingresos de casi $100 millones a lo largo de la década en que se desarrollará la actividad por concepto de impuestos y canon minero.
Además Industrias Infinito durante este periodo desembolsará $30 millones en salarios y $10,5 millones a la seguridad social.
De igual forma, los empresarios y vecinos de la Zona Norte, defienden el crecimiento socioeconómico y la generación de puestos de trabajo que ha traído a la región el proyecto de Mina Crucitas.
Hasta el momento el consorcio ha invertido $15 millones de los $60 millones que había planificado para todo el proceso de extracción de oro y las obras de ayuda comunitaria.
Con este proyecto se estimaba que al menos unas 500 personas de la localidad de Crucitas de Cutris en San Carlos obtendrían empleo.
Además, la compañía ha invertido en infraestructura vial y alumbrado público para las comunidades aledañas a la mina.
A estas obras también se unen los proyectos comunitarios desarrollados en la zona, como el centro de cómputo con Internet y las capacitaciones para personas de bajos recursos.
De igual forma, construyeron la primera escuela en Crucitas de Cutris, donde imparten lecciones en la mañana para los niños y en las noches para los adultos.
Durante la vida útil de la mina se producirían alrededor de 100 mil onzas del metal precioso al año. Para esto Industrias Infinito deberá talar parte de la zona donde estarían los yacimientos, lo cual lo compensarían con la siembra de cinco árboles por cada uno que se corte.
Los opositores a la mina critican los riesgos para la población que podría ocasionar el cianuro resultante del proceso.
La empresa defiende que utilizará tecnología de punta e instalará tanques de acero en los que se desintegrará la sustancia tóxica para posteriormente depositar los desechos libres de cianuro en el fondo de una laguna artificial.
Otro de los cuestionamientos hacia esta actividad a cielo abierto es dónde se colocarán los 23 millones de toneladas de tierra que se producirán dentro de diez o 12 años, una vez que termine el proyecto. Esta contendrá sulfuro de hierro, sustancia que se convierte en un químico altamente tóxico al entrar en contacto con el agua y el aire.

Los encargados del proyecto de minería a cielo abierto proponen hundir los residuos en un lago artificial de 143 hectáreas. La capa de agua de dos metros que cubriría los desechos funcionaría como aislante, explicó Andrés Soto, vocero de Mina Crucitas.
No obstante, organizaciones ambientalistas como la Federación Costarricense para la Conservación del Ambiente y Amigos de la Tierra, consideran que estos desechos son una bomba de tiempo.
Esto en razón de que en un periodo largo si el estanque llegara a fallar, este químico correría hacia el río Infiernito, que se une con el río San Juan, el cual se encuentra a unos 11 kilómetros de distancia.
El debate que se ha generado en torno a este proyecto minero estaría pronto de finalizar, pues se estima que una vez realizada la visita de los magistrados a la Zona Norte el fallo en relación al recurso de amparo interpuesto podría estar listo ocho días después, explicó Ana Virginia Calzada, presidenta de la Sala Constitucional.



Natasha Cambronero
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