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Jueves 20 Junio, 2013

El artículo “En manos inexpertas”, elaborado por la periodista Angie Calvo, llevó a la opinión pública un documento oficial de la Caja


De la Redacción

Crítica constructiva

Generar cambios es quizá la mejor conclusión que puede esperarse tras llevar un tema a la opinión pública, vía redes sociales o medios de comunicación masiva.
La agenda de LA REPÚBLICA tiene por misión encontrar soluciones, dar información para que usted como lector tome decisiones o que de alguna manera mejore su calidad de vida.
El artículo “En manos inexpertas”, elaborado por la periodista Angie Calvo, llevó a la opinión pública un documento oficial de la Caja, que señaló debilidades en la calidad y fiscalización que se está haciendo en el proceso de formación actual de especialistas médicos.
Días después de su publicación, la Caja dio a conocer que una Comisión trabaja para revisar los requisitos que debe cumplir la Universidad que imparte estos cursos, y también que más centros de educación superior compitan por especializar más doctores en beneficio de los pacientes.
Esa decisión es positiva, nos beneficia a todos: los futuros profesionales y quienes recibiremos atención por parte de ellos.
Fue una solución. El objetivo ideal tras una publicación de este tipo.
Sin embargo, hubo otras afectaciones que todavía generan debate.
Primero respeto y aprecio que don Óscar Uribe, presidente del Sindicato de Médicos reaccione, es de nuestro interés que las organizaciones participen en la toma de decisiones.
De hecho, creo que no tenían conocimiento de esta auditoría antes de la publicación.
Empero, debo aclarar aspectos que aún quedan confusos.
Nuestra fuente es el informe ASS-370-2012; que está en nuestro sitio web desde el mes anterior.
En la página nueve, el investigador de la Caja indica que ninguna de las especialidades médicas es fiscalizada en cuanto a su acreditación, ni supervisados de los procesos de formación de especialistas, desarrollo de los procesos de selección de residentes ni el desarrollo de las acciones necesarias para lograr el número de médicos especialistas que la Institución (Caja) requiere.
Y por último, que las actividades anteriores (...) deben estar en concordancia con las metas e indicadores que se pretenden alcanzar, situación que no se cumple.
La conclusión no es nuestra, es de analistas que hicieron un estudio y llegaron a eso. Y, sí se refiere a las especialidades en general.
La inquietud no es exclusiva del doctor Uribe. La UCR ha pedido a este medio retractarse de la publicación.
No es interés de LA REPÚBLICA que esta universidad pierda la exclusividad del convenio, tampoco es nuestra opinión; el reclamo debiera ser interno por las debilidades que la Caja encontró en la calidad y capacidad de formar el tipo y cantidad de especialistas que el país requiere.
El documento tiene un capítulo con recomendaciones a implementar; y de la misma manera en que la Caja inició un refrescamiento del programa y controles, invitamos a todas las partes a ser parte de una solución.

Daniel Chacón
Editor Ejecutivo
La República