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Sábado, 15 de diciembre de 2018



NACIONALES


Crisis económica cambió hábitos de consumo

Redacción La República [email protected] | Viernes 13 noviembre, 2009



El 60% de los costarricenses la ha notado en sus carnes
Crisis económica cambió hábitos de consumo
La opinión generalizada es que “todo está más caro”

Daniel Zueras
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Los costarricenses ya no son los mismos que hace un año, al menos en hábitos de consumo. La crisis ha hecho que los consumidores vean, comparen, den vueltas y vueltas hasta decidir la compra de un producto.
Esa tendencia se ha notado en todos los sectores de la economía. El 60% de la ciudadanía afirmó que ha experimentado personalmente la crisis, y casi un tercio la ha sentido a través de otras personas.
A medida que descienden el poder adquisitivo y el nivel educativo de los entrevistados, un mayor número de personas la sufren más de cerca.
Junto al encarecimiento de la vida, el aumento del desempleo es en lo que más se ha visto la realidad de la crisis. Todos estos datos se desprenden de un estudio telefónico de Unimer.
Ahora la pregunta es si esa tendencia se va a mantener o es algo transitorio. De acuerdo con el muestreo que confirma los cambios, estos no serán permanentes, al menos eso es lo que afirma casi la mitad de los encuestados.
Sin embargo, cerca de un 20% de la ciudadanía dijo que una vez superada la crisis, mantendrá sus nuevos hábitos de consumo.
“Sí han existido variaciones, estos tiempos convulsos nos han dejado enseñanzas, tanto al consumidor, que maximiza su bienestar, sacrificando su presupuesto lo menos posible, como al productor que ha tenido que hacerse más eficiente en sus procesos productivos”, explicó Mario Montero, vicepresidente ejecutivo de la Cámara Costarricense de la Industria Alimentaria (CACIA).
Esta industria se vio además envuelta en dos crisis consecutivas, la alimentaria de 2007 y 2008, y la financiera de la que todavía sufrimos las consecuencias.
Por un lado, los consumidores ahora se quedan a comer en casa, recortando los gastos en restaurantes, y además se ha introducido una tendencia “que beneficia los alimentos más consumibles en casa”, los productos más sencillos de preparar; como los procesados, congelados, empacados o conservas.
Actualmente el ciudadano es más ahorrativo, “cauteloso”, inclinando sus hábitos hacia productos trascendentales, olvidándose en buena parte de lo accesorio. “Ahora dejamos de lado los lujos”.
Además, compramos en formatos más pequeños que hace un par de años, según la necesidad de consumo. Se acabaron los tiempos en que se mercaba un saco de tres kilos de azúcar, “actualmente es de un kilo, y cuando se termina, vamos por otro”.
La multiplicación de ofertas y promociones ha sido otro de los puntos interesantes que han aprovechado los consumidores. El 58% buscó esas ofertas en todos los productos, el 6% lo hizo pero no en productos básicos, y un 6% solo en los casos en que estaban involucradas sus marcas favoritas.
La industria alimentaria no es la única que ha visto cómo variaban las costumbres. Cerca del 50% de los entrevistados afirmó haber reducido también su presupuesto dedicado a la ropa y el calzado, y una cuarta parte también bajó el dinero que dedica a la parte de ocio y entretenimiento.