Crisis golpea empresas no financieras
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Crisis golpea empresas no financieras


Washington – La economía de Estados Unidos tiene lo que Alan Greenspan llama una “gran ventaja” ahora que se precipita hacia una recesión: las empresas están en bastante mejor forma de lo que lo estaban en las dos crisis anteriores.
Exceptuando los servicios financieros, las empresas -- desde Cisco Systems Inc. a Coca-Cola Co. -- disponen de medio billón de dólares de liquidez. También han reducido la deuda a corto plazo y las existencias a niveles mínimos con respecto a su cifra de ventas, lo que les permite estar mejor preparadas que en el pasado para superar una contracción económica.

“Al menos de momento, aún tenemos lo que parece ser una economía real razonablemente buena, a diferencia de la financiera”, dijo el pasado 8 de abril el ex presidente de la Reserva Federal Greenspan, en una conferencia patrocinada por Deutsche Bank AG y Bloomberg.
El actual responsable de la Fed, Ben S. Bernanke, concuerda. El pasado 2 de abril dijo a legisladores que exceptuando los sector
es de banca y sociedades de valores, los balances de las empresas son sólidos, algo “positivo” para la economía.
Greenspan describe como un “tira y afloja” la situación existente entre las empresas no financieras sanas, por un lado, y el dañado mercado crediticio y sector de la vivienda, por otro. Dice que no está seguro de cuál prevalecerá, y que los problemas económicos podrían continuar en el segundo semestre del año.
El tira y afloja de Greenspan es evidente en General Electric Co. La tercera empresa del mundo informó la semana pasada de su primera caída trimestral de beneficios desde 2003 debido a que los decepcionantes beneficios de su filial de financiación comercial superaron a los sólidos ingresos del negocio de fabricación de equipos. GE, con sede en Connecticut, prevé una caída en los beneficios por su actividad financiera para todo el año y un aumento de entre el 10 y el 15% en los beneficios de otras partes del negocio.
Las empresas no financieras están bien posicionadas ahora porque controlaron los gastos con firmeza durante la fase de expansión. Ello significa que “debería ser menos necesario reducir costes recortando plantilla y gastos de capital” , dice John Lonski, economista jefe de Moody's Investors Service en Nueva York.
Detrás de la moderación están los recuerdos de los ejecutivos de las empresas del colapso de los beneficios en la recesión de 2001, cuando las ganancias operativas por acción de las cotizadas en el índice Standard & Poor's 500 cayeron un 30% .
“Realmente fueron golpeados en la última recesión” , dijo Nariman Behravesh, economista jefe en Global Insight, de Massachusetts. “Apr
endieron la lección”.
Una ventaja para las empresas esta vez es lo que Lakshman Achuthan, director general de Economic Cycle Research Institute, de Nueva York, llama el “pesimismo prematuro”.
“El declive previsto de la economía estadounidense lleva años sucediendo”, dijo en una entrevista el pasado 7 de abril. “Incluso desde 2005, la palabra “r”(recesión) ha estado apareciendo”.
Los fabricantes han respondido en particular manteniendo sus existencias bajo control, dice Achuthan. Las empresas se vieron recompensadas por su disciplina con 20 trimestres consecutivos de crecimiento de dos dígitos en los beneficios que concluyeron a mediados del año pasado.
Como resultado las sociedades industriales en el índice Standard & Poor's 500 han acumulado $615.500 millones en efectivo y equivalentes, dice Howard Silverblatt, analista señor de índices para S&P en Nueva York, en comparación con $352.400 millones en 2001 y $95.500 millones durante la recesión de 1990 a 1991.

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