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Poca confianza en economía y lenta recuperación ahuyenta a los clientes de sucursales bancarias
Crédito avanza a bajo ritmo
Banqueros deberán recortar las proyecciones porque el clima de negocios no calentó como esperaban

Los sectores productivos y consumidores en general son cada vez más reacios a endeudarse. Si bien hubo momentos en que se esperaba un despertar en la demanda de crédito, como la Expoconstrucción o Expomóvil, los ánimos se enfriaron nuevamente.
Por ello las entidades financieras están recortando sus pronósticos de colocación de financiamiento, porque la demanda durante el primer semestre no ha ido conforme a lo esperado.
El detalle más importante en la ecuación es que las personas y empresas mantienen una postura cautelosa y evitan pedir prestado en este momento.
A diferencia del año anterior, las tasas de interés se mantienen estables y a un costo razonable. Incluso, las entidades financieras han lanzado estrategias fuertes para los segmentos de vivienda y vehículos principalmente.
El sentir en las oficinas gerenciales es que existe mucho crédito, pero principalmente para consumo, no así para desarrollo de proyectos, consideró Shirley Saborío, directora ejecutiva de la Unión Costarricense de Cámaras y Asociaciones del Sector Privado.
A su criterio, la limitante actual del sector productivo tiene que ver con la cantidad de trámites y garantías que se están solicitando para formalizar líneas de financiamiento.
“Los estados financieros suelen convertirse en un inconveniente, todos los empresarios salimos golpeados el año anterior. Si los bancos vieran sus estados financieros encontrarían el mismo problema, y si quieren prestar, deberían tomarlo en consideración; es por ahí donde debieran ser más decididos”, manifestó Juan Fernando Acuña, gerente de Enercom.
En el plano empresarial, los tomadores de decisión aún no tienen muy claras las expectativas económicas en el corto plazo. Además, muchos negocios que fueron sujetos de crédito en el pasado, hoy ya no lo son por las consecuencias que tuvo el año anterior en sus finanzas, indicó Julio Barquero, gerente de Tiendas Yamuni.
Ante la euforia y ánimos de inicios de año, los bancos estatales en general habían pronosticado un crecimiento del 20% en su cartera crediticia, números que varían según la entidad.
Pero ese optimismo se convirtió en un sentimiento cada vez más conservador, y en este momento la mayoría rehace las proyecciones y objetivos en términos de financiamiento.
Ese es el caso del Banco de Costa Rica, que mantiene el número mágico en el 20%. Si bien ha tenido éxito con programas varios como los de vivienda, lo cierto es que existe poco dinamismo en la economía y la demanda crediticia no tiene un incremento importante, explicó Mario Rivera, gerente general de la entidad.
Este año, el banco giró unos 3 mil créditos nuevos, especialmente a los segmentos de vivienda, consumo y algunas actividades productivas.
Esas operaciones indican que la cartera de crédito del primer semestre de 2010 con respecto al mismo periodo del anterior creció en un 9,6%, equivalente a ¢114,8 mil millones.
Las áreas que son vistas con mayor riesgo son los financiamientos para consumo y tarjetas de crédito, siendo también los que en este momento tienen una morosidad mayor, estimó Heidy Ureña, directora comercial de Bancrédito.
A diferencia del sector estatal, los bancos privados tienen mayor flexibilidad para movilizar capitales en caso de un aumento o reducción en la demanda de crédito.
“El crecimiento de este año no se puede comparar con el del 2009, ya que las condiciones son muy diferentes en cuanto a liquidez del mercado financiero, niveles de tasas efectivas y de referencia en dólares y colones, así como la confianza del consumidor”, manifestó Oscar Ferraro, gerente senior de productos de Scotiabank Costa Rica.
No todo el panorama es gris, ya que las ferias han sido un éxito rotundo, y salvan la situación para el sector financiero.
Por ejemplo, la Expomóvil y la Expoconstrucción aceleraron mucho la colocación de créditos durante febrero y marzo, atenuando de esa forma la actitud conservadora del resto de los meses.
Es ahí donde los bancos han puesto a prueba su acometividad, en términos de flexibilidad en requisitos, tasas y porcentajes de financiamiento.
Para el segundo semestre, los banqueros esperan un poco más de actividad, ante la expectativa de que las festividades y ferias por realizar dejen mejores resultados que las de principio de año.
Se intentó conocer la versión de los bancos Nacional, Popular y BAC San José, pero no respondieron a las consultas.

Daniel Chacón
dchacon@larepublica.net
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