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Sábado 16 Marzo, 2013

Costa Rica tiene todo el potencial para brillar en el cosmos empresarial como pionero en la transformación social con el apoyo crediticio a diferentes negocios en crecimiento


Crecimiento empresarial y estabilidad social

Cuando una persona profesional en cualquier campo, detecta alguna necesidad en el mercado y explora su potencial de negocio, hace funcionar el engranaje productivo que impacta en forma positiva en su comunidad, en el país y más allá de las fronteras.
Estoy convencido de que todo empeño en favor de la generación de nuevos negocios, por pequeño que sea, se refleja en los espacios más recónditos de la sociedad: el empleo que se genera repercute directamente en la estabilidad social de las comunidades, motiva a sus habitantes al conocimiento y la superación personal, vuelve visible a esa comunidad en el mapa del interés comercial.
En el Banco Popular creemos que es necesario prestar atención al fortalecimiento de la estructura empresarial del país, donde las micro, pequeñas y medianas empresas tengan un papel protagónico para la reducción de la desigualdad y potencien el crecimiento económico.
Quien no tenga clara la relación directa entre el crecimiento empresarial y la estabilidad social, desconoce profundamente el significado del verdadero desarrollo.
Un componente importante de la estabilidad social es el trabajo continuo y formal. Hemos sido testigos de cómo en lugares donde antes las posibilidades de empleo eran muy bajas, sus habitantes mejoran sus condiciones de vida con el establecimiento de pequeñas y medianas empresas, pues encienden el dinamismo económico en la zona.
Podemos dar cuenta, por ejemplo, de mujeres que transformaron su vida tras su incorporación en alguna actividad comercial financiada por un crédito del Banco Popular.
Veremos, en un futuro cercano, que las comunidades que forman parte de la Zona Norte, disfrutarán del agua potable gracias a la gestión que se hizo en abril de 2012 para la protección del recurso hídrico.
Somos también testigos del nacimiento de empresas cuya actividad comercial promueve la protección del ambiente. Otras potencian sus componentes científico y tecnológico para ofrecer bienes o servicios de mayor calidad, a nivel local o en mercados internacionales.
Todas esas iniciativas generan más empleo, aumentan la productividad y, por efecto reflejo, se convierten en agentes importantes que fortalecen la estructura económica del país.
Costa Rica tiene todo el potencial para brillar en el cosmos empresarial como pionero en la transformación social con el apoyo crediticio a diferentes negocios en crecimiento.
Esa huella profunda que el Banco Popular deja impresa con sus financiamientos, perdura a lo largo del tiempo, pues hace que no se apague el entusiasmo en muchas empresas y continúen como parte de ese engranaje que mueve a la sociedad, para que así continúen beneficiando a sus comunidades y familias.


Róger Conejo Cubero –
Director de la Banca de Desarrollo del Banco Popular  [email protected]