Enviar

Es muy buena noticia el ingreso al país de nuevas empresas de zona franca, así como el que vayan a abrirse otras oportunidades laborales mediante el impulso a la economía interna


Crece el empleo y podría crecer más

Cinco mil nuevos puestos de trabajo en zona franca, que se crean entre el año pasado y el próximo, van a compensar con creces los recortes hechos por Intel y Bank of America recientemente.
Los nuevos empleos, en empresas internacionales, son el resultado de la forma de producción, distribución y comercialización que permiten los tratados de libre comercio.
Hoy puede iniciarse el proceso de fabricación de un producto en un país, continuar en otro y regresar al primero para, desde ahí, ser vendido en los mercados mundiales.
Así, se abren ahora más oportunidades de trabajo en Costa Rica, especialmente para las personas bilingües con conocimientos de informática y mecánica.
Esa es en la actualidad la dinámica de las empresas internacionales, por lo cual no debe sorprender que estas muevan sus bases de operaciones de un país a otro cuando esto les signifique bajar costos y mejorar en general.
Las empresas de zonas francas en nuestro país, que generan empleo de calidad, por otra parte no pagan impuestos.
Sin embargo, se necesita mucho el empleo que ofrecen y los costarricenses deberán aprender a aprovechar también los conocimientos y experiencias que les dejan, para aplicarlos en otros trabajos si la empresa en que laboran sale total o parcialmente del país.
Para esta dinámica debemos estar preparados y además diseñar los mecanismos para que puedan producirse encadenamientos que beneficien tanto a las firmas de zonas francas como a empresas nacionales que les provean insumos y servicios.
Además, esto puede complementarse quizás, en dos sentidos, mediante la oferta hecha por el nuevo Gobierno de reactivar la economía interna.
Por un lado se generarían puestos de trabajo abarcando una gama más amplia de personas con distintos tipos de formación.
Por otro lado, estas empresas nacionales, además de abrir nuevas posibilidades de empleo pagarían impuestos, contribuyendo así con una mejora de los ingresos al fisco.
Al no ser situaciones excluyentes, ambas contribuirían a garantizar más empleo a la población en compañías formales.
Recordemos que al no haberse implementado el apoyo a las pymes mediante el sistema de Banca para el Desarrollo, se mantuvieron muchas microempresas incapaces de generar empleo, operando apenas como una solución de subsistencia familiar, a nivel informal, es decir, sin contribuir con el pago de impuestos.
De modo que es muy buena noticia el ingreso al país de nuevas empresas de zona franca, así como el que vayan a abrirse otras oportunidades mediante el impulso a la economía interna.
 

Ver comentarios