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Fracasos en planes para utilizar energías alternativas encaminan al país hacia una mayor sugeción al crudo
Crece dependencia del petróleo
Nuevo intento para utilizar biodiésel y etanol en carburantes se postergaría unos cuatro meses, mientras gasolineras dicen no estar aún preparadas
Reducción del impuesto selectivo de consumo a los automóviles eléctricos se pospuso

Ya han pasado 18 meses desde que se anunció con bombos y platillos el primer impulso de incentivar el uso de energías alternativas en el país.
Las iniciativas para mezclar los derivados del crudo con etanol y biodiésel, y promover el uso de vehículos “verdes” aparecieron como potenciales proyectos.
Sin embargo, hoy se han desplomado al mismo ritmo que el valor del oro negro, incrementándose así la dependencia del crudo.
Precisamente, el alto precio del barril de petróleo —unos $146 a mediados de 2008— fue el principal detonante para considerar las fuentes de energías alternativas.
No obstante, mientras que en el caso de los biocombustibles algunos consideran que las distintas medidas que deberían adoptarse y llevarse a cabo requieren más tiempo y recursos económicos, el plan para incentivar el uso de automóviles eléctricos fue pospuesto.
Por otra parte, la postergación del plan —incluye ambas propuestas— podría llevarlo a encontrarse con el cambio de mandato en mayo y enfrentarse a la eventual situación de que la próxima administración lo archivara en caso de no estar dentro de sus objetivos.
Este proceso se inició cuando ante el incierto panorama que se vislumbraba, el Poder Ejecutivo planteó un proyecto de ley con la finalidad de mezclar los combustibles fósiles con un porcentaje de etanol que no excediera el 8%, o bien con un 5% de biodiésel.
Pero la aprobación de dicha ley y su implementación debería seguir un proceso que comenzaría con su divulgación entre la población y luego una serie de trámites burocráticos y acondicionamientos que podrían retrasar su puesta en marcha.
La divulgación de la iniciativa del proyecto de ley no puede realizarla el Ejecutivo en este momento debido a la veda electoral que tiene que respetar.
Además, la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep) está analizando los márgenes de operación de las gasolineras, pues el cambio en la combinación de combustibles requeriría un ajuste en sus instalaciones que estas quieren recuperar mediante un alza en los precios.
“El plan está listo, solo falta esa valoración de Aresep, la Refinadora Costarricense de Petróleo ya tiene la infraestructura, el modelo de contratos para comprar biocombustibles y el modelo tarifario está en detalles, manifestó Julio Matamoros, viceministro de Energía, quien calculó que el plan estaría listo en unos tres o cuatro meses.
Pero ante esta modificación en los combustibles, las estaciones de servicio han mostrado su oposición aduciendo que lo más conveniente es que el plan se implemente a finales de este año o a principios de 2011.
Ellas cuestionan que la Aresep logre fijar las nuevas tarifas durante esta administración, pues tendría que mandarlo a estudio a la junta directiva y luego convocar a audiencia para discutirlas y crear el nuevo modelo.
Además de esto, se debe considerar que en mayo la Asamblea Legislativa elegirá un nuevo regulador, hecho que puede posponer aún más el proyecto.
“Estamos solicitando un margen de ¢7 por litro para financiar los ajustes que deben hacerse a la infraestructura. Proceso para el cual necesitaremos unos seis meses ya que existen unas 300 estaciones que requieren el acondicionamiento y solo hay tres o cuatro empresas que brindan este servicio”, dijo Bernard Rodríguez, presidente de la Asociación Costarricense de Expendedores de Combustible.
Se necesitan acondicionamientos en los tanques de almacenamiento, cambios en los filtros, mangueras, empaques y quitar los barnices actuales. De no realizarse estos cambios y el mantenimiento adecuado se ocasionarían daños al motor de los vehículos.
A pesar de lo anterior, la administración asegura que el proyecto sigue adelante.
“Cuando el precio del barril de petróleo comenzó a bajar como que quitamos un poco el pie del acelerador, pero el plan continúa; es una de las políticas del gobierno que queremos hacer realidad”, manifestó Matamoros.
En cuanto a otras medidas para incluir alternativas a la base energética en el país, como podría ser la de reducir el impuesto selectivo de consumo a los automóviles que funcionan con electricidad o energías renovables con la finalidad de disminuir su valor un 30%, continúa siendo una idea en el papel sin dar el paso a la realidad.
Luego de divergencias con el Ministerio de Hacienda debido al monto por gravámenes que dejaría de percibir, la iniciativa se archivó.
“El proyecto está en Casa Presidencial donde tiene que ser aprobado y convocado, pero lo que pasó fue que Hacienda priorizó la discusión del presupuesto nacional”, dijo Matamoros.
En la propuesta también se incluye crear una placa especial para que estos carros no tengan que pagar peajes, ni tampoco que les afecten las regulaciones en materia de restricción vehicular.



Natasha Cambronero
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Colaboró con esta información el periodista Danny Canales
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