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Unos ¢20 mil millones no lograron ejecutarse este año
Crece deuda con erradicación de tugurios

• Atraso de alrededor de un 68%
• Sistema de bono colectivo se aplicará el próximo año

Eduardo Baldares
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Unos ¢20 mil millones destinados al sistema de bono colectivo de vivienda no se han ejecutado, con el agravante de que estaban destinados exclusivamente para el ejercicio presupuestario de 2008.
El bono colectivo es una nueva modalidad de ayuda social que busca el mejoramiento de la infraestructura, ya sea remodelando casas o construyéndoles nuevas a quienes lo requieran. También se considera la dotación de servicios públicos básicos como electricidad, agua, hidrantes, alcantarillado y manejo de desechos sólidos.
El dinero que beneficiaría a más de 12 mil familias que viven en precarios se mantendría para el año entrante, a lo cual se sumarían ¢3 mil millones que tampoco fueron ejecutados en 2007 y que eran para ese mismo fin.
“Además se prevé el desarrollo de zonas verdes para los niños, proximidad de Equipos Básicos de Atención Integral en Salud (Ebais) y escuelas”, detalló Clara Zomer, ministra de Vivienda, quien expuso los resultados de su corta gestión de tres meses al mando del ramo, el cual asumió en reemplazo de Fernando Zumbado.

¿Cuál ha sido su principal logro?
Comprometer estos fondos que la Contraloría detectó que no se han podido ejecutar, junto con otros ¢3 mil millones correspondientes a 2007. También hemos cerrado filas con el Banco Hipotecario de la Vivienda, las entidades autorizadas e incluso los desarrolladores para poder salir avante en 2009.

¿Podría cuantificar el rezago?
La meta propuesta para el cuatrienio fue erradicar 20 mil tugurios y a la fecha (dos años y siete meses después) se han eliminado 6.457 (alrededor de un 32%). Pero tenemos la firme convicción de conseguir el objetivo para finales del próximo año.

¿A qué se debe el retraso?
El problema es que el sistema de bono colectivo es un mecanismo nuevo, recién implementado en 2007. Se ha pasado por un proceso de aprendizaje.
También he de reconocer que para definir los perfiles de trabajo hay que pasar por un proceso un tanto engorroso. Además intervienen estudios preliminares que incluyen a diversos tipos de profesionales. Son muy necesarios, pues se inventarían los problemas y se proponen las soluciones específicas, pero a veces ni las autoridades encargadas tienen el personal suficiente, o bien la parte que se destina por ley a estos estudios no alcanza, por lo que estamos promoviendo reformas en ese sentido.
Esto sin tomar en cuenta la hora de sacar las licitaciones a concurso. Aquí enfrentamos una nueva traba, puesto que al tratarse de zonas social y económicamente difíciles, a veces las empresas no demuestran un gran interés en trabajar allí.

¿De cuánto será el presupuesto para el año entrante?
En cuanto al Ministerio de Vivienda como tal, el presupuesto autorizado fue de ¢2 mil millones, lo que apenas alcanza para planillas y gastos operativos, pero el grueso de la inversión provendrá del porcentaje destinado por el Fondo de Desarrollo de Asignaciones Familiares (Fodesaf), que ascendería a unos ¢57 mil millones.
Esta partida siempre se ha ejecutado. Así las cosas, en total serían unos ¢80 mil millones. También queremos que de la Ley de Impuesto Solidario a medio año se nos apruebe un presupuesto extraordinario para seguir adelante con esta tarea.

¿Cuán afectado se verá el sector por la crisis internacional?
Se ha dicho que en otros ámbitos el sector construcción se podría contraer. Esto definitivamente no se va a dar con las viviendas de interés social. Todo lo contrario. La inversión está asegurada y podría ser que del desempleo resultante en otros ámbitos inmobiliarios nos abastezcamos nosotros.


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