Enviar

Creatividad fue la clave para el mercado bursátil

En un escenario con un tipo de cambio apreciado, tasas de interés bajas y menos emisores en el mercado, se desarrolló el negocio bursátil en 2007

Agustina Cobas
[email protected]  

Hasta el año pasado, los puestos de bolsa eran capaces de estimar, hasta cierto punto, los resultados con los que podían terminar el año, ya que las principales variables del mercado no cambiaban mucho.
Por años las tasas de interés en colones se mantuvieron relativamente estables, la devaluación de cada periodo se podía calcular, y la abundancia de papel en el mercado local les facilitaba la tarea.
Sin embargo, esos tiempos han quedado atrás. La implementación de un régimen cambiario más flexible, donde el comportamiento del tipo de cambio ya no es predecible, y la fuerte reducción que las tasas en colones han sufrido desde el año pasado han comenzado a cambiar las reglas del juego.
A esto se suma la menor presencia que los dos emisores de títulos más grandes y tradicionales, el Ministerio de Hacienda y el Banco Central, tienen ahora en el mercado local.
De esta forma, bajo las nuevas reglas, los puestos de bolsa debieron ser muy creativos a lo largo del año para asesorar a sus clientes y encontrarles alternativas de inversión rentables y atractivas en un mercado sediento de papel.
Una de las formas mediante las cuales sortearon los inconvenientes que la plaza local presentaba fue acceder a instrumentos de mercados internacionales.
“Esa suma de factores obliga a los puestos de bolsa a ser significativamente más creativos en su quehacer, y ha significado prepararse para desempeñar apropiadamente un rol de verdaderos asesores de inversión en los mercados globales, identificando y controlando apropiadamente los riesgos asociados con las diferentes opciones de inversión”, opinó Andrés Víquez, gerente del puesto de bolsa de Aldesa.
A pesar de que existen algunas restricciones impuestas por los reguladores para invertir en el exterior, si el inversionista hace la solicitud explícita, señalando exactamente en qué producto en particular desea invertir su dinero, el puesto de bolsa tiene la capacidad de realizar la negociación.
Así, las inversiones en productos de otros mercados aumentaron en 2007, impulsadas por el mayor interés de los inversionistas y la búsqueda de nuevas alternativas por parte de los puestos de bolsa.
Por su parte, entre los elementos que caracterizaron el año en este mercado están las mejoras que se realizaron en los sistemas transaccionales de la Bolsa Nacional de Valores (BNV).
Sin embargo, no todo fue color de rosa este año. La salida de empresas emisoras de la bolsa continuó, y a pesar de que el escenario de tasas bajas lo permitía, fueron pocos los emisores privados que aprovecharon esta coyuntura y realizaron emisiones de deuda.
“La adquisición de empresas listadas, tanto en el sector financiero como en el sector industrial, marcó la actividad en el mercado de acciones y nos subraya el reto de atraer nuevos emisores a este sector”, reconoció José Rafael Brenes, gerente de la BNV.
Otra de las novedades que el mercado e inversionistas esperaron este año, pero que no se concretó, fue el inicio del Mercado Alternativo para Acciones (MAPA), que se quedó solamente en el nombramiento de los patrocinadores que trabajarán con las empresas que allí se listen.
El nuevo régimen cambiario bajo el cual operó el mercado este año no trajo consigo un aumento de la demanda por productos de cobertura cambiaria, algo que, de acuerdo con algunos expertos, se debe a la debilidad con que se gestionaron los riesgos.
No obstante, en lo que se refiere a avances en materia de legislación y normativa, los intermediarios los califican como buenos.
“El 2007 fue un año de decisiones, las cuales rendirán sus frutos en 2008. La SUGEVAL, en general, tuvo un buen desempeño, con cambios y ajustes de normativa esperada para 2008”, comentó Alvaro Gómez, gerente de BN Valores.

Ver comentarios