Roberto Dobles

Roberto Dobles

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Lunes 5 Marzo, 2012


Costos crecientes de la energía en Costa Rica (II)


En mi artículo anterior señalaba que con la estructura actual de energía primaria, la mayor parte del suministro futuro de energía se encuentra cada vez más afectado por dos amenazas externas: la evolución negativa del mercado petrolero internacional y el cambio climático que afecta la generación hidroeléctrica. No solamente los costos continuarán aumentando sino también la volatilidad y la vulnerabilidad del abastecimiento energético.
“La energía es una necesidad básica para la actividad humana y el desarrollo económico y social” que requiere mucha atención. Los aumentos de los costos de la energía afectan el bienestar social, el crecimiento económico, la inflación, los costos de producción (incluyendo los de los alimentos y la vivienda), los ingresos fiscales (y consecuentemente el déficit fiscal) y los niveles de pobreza, entre muchos otros factores.
El gas natural se está convirtiendo en el siglo XXI en una opción clave para enfrentar estas amenazas. “Es la única alternativa limpia a la gasolina y el diesel (y otros derivados de petróleo) que es lo suficientemente escalable como para reducir las importaciones de petróleo”. “Ningún otro combustible puede ser escalado para desplazar al carbón y al petróleo en cantidades suficientes y al ritmo necesario para estabilizar el cambio climático en las próximas décadas”. “Es un combustible tecnológicamente bien establecido, versátil, globalmente abundante, y listo para hacerle frente a los dilemas energéticos y ambientales del mundo”.
Además, tiene el menor costo de todas las fuentes de energía, renovables y no renovables. El 1° de marzo de 2012 en la mañana el precio internacional del petróleo (WTI) cerró en $107,09/barril mientras que el precio del gas natural fue de $14,21/barril equivalente en petróleo, una diferencia de $92,88/barril. El petróleo importado deberá adicionalmente ser refinado con un costo adicional para lograr los productos energéticos (diesel, gasolina, búnker, etc.), lo que aumenta la diferencia anterior.
El modelo de energía primaria que tiene el país, fuertemente basado en petróleo importado (66% del consumo nacional de energía comercial), propicia una tendencia hacia costos cada vez más altos, con los consecuentes impactos negativos para la sociedad. Esto incluye el respaldo energético (generación eléctrica con búnker y diesel caros) para producir electricidad cuando los caudales de los ríos bajan significativamente por razones climáticas. Hay que seguir desarrollando la hidroelectricidad, pero con una mejor opción de respaldo energético para las variaciones climáticas que no sea el petróleo importado caro, como se hace actualmente.
El gas natural propiciaría una baja significativa en los costos de la energía (como ya está ocurriendo en muchos países) y es la mejor opción económica, social y ambiental que puede ser escalable a los niveles que se requieren. El país tiene un importante potencial de gas natural que debe investigar más y eventualmente desarrollarlo para empezar a solucionar la escalada de los costos de la energía en el futuro, y para reducir significativamente las emisiones de gases de efecto invernadero y de otros contaminantes.

Roberto Dobles