Roberto Dobles

Roberto Dobles

Enviar
Lunes 24 Junio, 2013

Debemos diversificar la matriz energética actual del sistema eléctrico. Si no lo hacemos, las tarifas eléctricas seguirán aumentando


Costos crecientes de la electricidad

Todos los años se repite la misma historia al final de la estación seca. Los medios de comunicación reportan que se ha consumido una enorme cantidad de bunker y diésel importados para generar electricidad a un costo exorbitante que impacta fuertemente las tarifas.
Muchas de las respuestas buscan señalar al clima y a los altos costos de los combustibles importados como los responsables de esta situación. Se nos dice que el sistema eléctrico actual es altamente dependiente del clima y que la falta de lluvias reduce significativamente la generación hidroeléctrica, lo que obliga a utilizar derivados de petróleo importados que son caros y contaminantes.
Si bien es cierto que no podemos controlar el clima y otros factores externos, la realidad es que sí podemos tomar las acciones correspondientes para corregir esta situación. Una de estas acciones es la diversificación de la matriz energética introduciendo fuentes nacionales de energía de bajo costo no dependientes del clima y del mercado petróleo internacional.
Uno de los principales problemas actuales se encuentra en la estructura misma del sistema eléctrico: el modelo “hidro-térmico” actual de generación.
El componente hidro depende fuertemente de factores climáticos fuera de nuestro control, lo cual es agravado por la poca capacidad de almacenamiento de agua en nuestros embalses. La situación será más crítica en el futuro porque los impactos del cambio climático van a aumentar con el tiempo ya que Costa Rica se encuentra en una de las zonas del mundo donde los impactos serán cada vez mayores. Los patrones de lluvia han venido cambiando y van a cambiar aún más y las épocas secas serán progresivamente más secas y más prolongadas.
Los expertos internacionales son claros. “Se espera que el cambio climático traiga menos precipitaciones y más sequías extremas a determinadas partes del mundo, causando escasez de electricidad en los países que dependen altamente de la hidroelectricidad”. “La generación hidroeléctrica es la fuente de energía que puede verse más directamente afectada por el cambio climático ya que es sensible a la cantidad de precipitación y temperatura”.
El componente térmico, basado actualmente en el diésel y bunker importados, depende de los altos precios del petróleo y la impredecible volatilidad del mercado petrolero internacional, lo que agrega un altísimo costo a la generación eléctrica. Por estas razones, ya no se usan en el mundo derivados de petróleo para generar electricidad, a excepción de algunos países pequeños en vías de desarrollo, como es el caso de Costa Rica.
Debemos diversificar la matriz energética actual del sistema eléctrico introduciendo fuentes nacionales de energía que no tengan variabilidad climática y operacional y que no dependan del mercado petrolero internacional. Esta diversificación complementaría y reforzaría lo actual.
Los cambios que están surgiendo en el entorno nos obligan a hacer algo nuevo y diferente. Si no lo hacemos, las tarifas eléctricas seguirán aumentando y el sistema eléctrico se hará cada vez más vulnerable a factores externos fuera de nuestro control.
Como bien nos decía Einstein, “si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”.

Roberto Dobles